Qué visitar en La Palma en una semana. Guía completa

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Es la isla de los piropos. “Bonita”, “verde”, “la isla corazón”… Y lo más curioso es que todos ellos son más que merecidos e incluso se quedan cortos. La Palma es uno de esos lugares que supera con creces las expectativas del viajero más exigente. Las razones son variadas y las iremos desgranando en esta guía, pero hay una que destaca por encima de todas: la diversidad. En unos minutos pasas de los frondosos bosques de laurisilva del noreste a los jóvenes volcanes del sur. Y por el camino, te asomas a unos cuantos miradores, puedes parar en varias cautivadoras playas de arena negra o ascender hasta los 2.426 metros del Roque de los Muchachos para sentirte el rey del mundo bajo el cielo más límpido que puedes imaginar. Así es ‘la isla bonita’. Salvaje y bella. Dispar y hechizante. En esta guía repasamos todo lo que visitar en La Palma en una semana por libre. Las paradas imprescindibles en una isla que cautiva e invita a regresar.

Vistas de la Caldera de Taburiente desde el Roque de los Muchachos
Vistas de la Caldera de Taburiente desde el Roque de los Muchachos

Consejos prácticos para preparar un viaje a La Palma

Era un objetivo en mente desde hacía años y al fin se hizo realidad nuestro deseado viaje a La Palma. Será porque lo bueno se hace esperar. En base a esa experiencia desgranamos algunos consejos prácticos para organizar una intensa escapada por la ‘isla bonita’.

Vuelos y barcos

Iberia cuenta con una conexión diaria entre Madrid y La Palma que facilita mucho las cosas a la hora de viajar a la isla. El precio del billete es muy variable en función de la época del año y del día. Nosotros, por ejemplo, logramos los dos billetes ida y vuelta por 300 euros. Sin embargo, en otras ocasiones que los hemos consultado han llegado a estar a 300 euros, pero por persona. En estos casos lo mejor es contar con flexibilidad de días a la hora de fijar la ida y la vuelta con el objetivo de lograr la mejor combinación posible.

La Palma, desde el aire
La Palma, desde el aire

Otra opción es volar en bajo coste a Tenerife y desplazarse a La Palma en un vuelo interislas de Canaryfly o Binter Canarias. También existe la alternativa del barco entre Los Cristianos y Santa Cruz de La Palma. La duración del viaje es de 3 horas (lo mismo que tarda el vuelo Madrid-La Palma) y las compañías que operan estos ferris son Armas y Fred Olsen.

¿Dónde alojarse?

El perfil del turista que acude a La Palma no tiene mucho que ver con el que llega a los complejos playeros de Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura, por ejemplo. Quizás por eso la oferta hotelera de la ‘isla bonita’ no es muy amplia. Se concentra en la localidad de Los Cancajos y en la capital, Santa Cruz.

Pero eso no nos tiene que llevar a engaño. La Palma cuenta con una extensa red de viviendas vacacionales que son una opción idónea para alojarse de una forma más auténtica, tranquila y diferente. Se trata de pequeñas casas para parejas y familias, algunas en medio de la nada, perfectamente equipadas y muchas de ellas con pequeños jardines en los que incluso puede haber una barbacoa. Nosotros nos alojamos en una de ellas. Se trata de casa La Rehoya, ubicada muy cerca de la localidad de Puntallana y a unos veinte minutos en coche de Santa Cruz. Un emplazamiento perfecto para recorrer la isla.

Interior de la casa La Rehoya
Interior de la casa La Rehoya

Aquí puedes consultar otros alojamientos similares para visitar La Palma en una semana aunque si prefieres la opción del hotel, dos de los más interesantes son el H10 Taburiente Playa, enclavado en Los Cancajos, y el Holiday Time de Santa Cruz.

Alquilar coche

Para viajar a La Palma por libre es casi imprescindible alquilar un coche. Es la mejor forma (la única en algunos casos) de llegar a muchas de las visitas imprescindibles. Nosotros alquilamos el vehículo con la empresa local Monta Rent a Car, que nos dispensó un trato formidable y una facilidad absoluta para recoger y devolver el coche en el aeropuerto de La Palma.

Nuestro coche de alquiler en La Palma
Nuestro coche de alquiler en La Palma

¿Es complicado conducir en La Palma? Estamos ante una isla con una geografía muy abrupta que ha obligado a construir carreteras con trazados repletos de curvas y de subidas y bajadas. En ningún momento pudimos poner el coche a más de 90 kilómetros por hora, lo que da una idea del tipo de vías al que nos enfrentamos. Eso sí, la gran mayoría cuentan con buen firme y excelente señalización. Los que disfruten de la conducción por carreteras de montaña, lo gozarán. Los que no sean tan aficionados, lo pasarán un poco peor pero merecerá la pena.

16 lugares que visitar en La Palma en una semana

El alejamiento de los continentes (cada año América se separa unos dos centímetros de Europa y África) genera fuertes tensiones en el interior de la Tierra y, por lo tanto, que aflore el magma. Esta es la explicación de que existan las islas volcánicas de los archipiélagos de Canarias, Azores y Madeira. Todas ellas forman junto a Cabo Verde la región de la Macaronesia, que en griego significa “islas afortunadas”. Podríamos decir que es lo más parecido al paraíso, ya que en muchas de ellas se mantiene virgen la vegetación que estuvo presente en toda la Tierra antes de la última glaciación. Hablamos de la laurisilva y La Palma es uno de los mejores lugares para contemplarla.

La Palma es la quinta isla en extensión de las Canarias. Su orientación de norte a sur en forma de punta de lanza y su notable altura hace que los vientos alisios se detengan y generen una nubosidad casi perpetua que da como resultado los bosques de laurisilva del noroeste. En contraste, el oeste goza durante casi todo el año de clima soleado ideal para disfrutar de playas como las de Tazacorte y Puerto Naos.

Estos pequeños apuntes de geología son fundamentales para entender la naturaleza de una isla que cautiva por su diversidad y riqueza. Reserva de la Biosfera y escenario del parque nacional de la Caldera de Taburiente, hacemos un repaso de 16 lugares que visitar en La Palma en una semana para enamorarse de la ‘isla bonita’.

Roque de los Muchachos

Es el ‘techo’ de la isla de La Palma con sus 2.426 metros. No se trata de un único pico, sino de una serie de roques concatenados que como gigantes inmortales son capaces de bloquear cada día la masa de nubes arrastrada por los vientos alisios. Por eso la subida al Roque de los Muchachos permite contemplar el espectáculo del mar de nubes, y por eso también es muy complicado que nos veamos envueltos en la niebla o no tengamos visibilidad. Sería muy mala suerte.

La subida al Roque de los Muchachos se puede realizar por su vertiente este desde Santa Cruz de La Palma o por la norte desde Hoya Grande. En ambos casos estamos hablando de la carretera LP-4. Nosotros subimos por un lado y bajamos por otro. En total, una hora de ida y otra de vuelta por una serpenteante carretera donde pierdes la cuenta del número de curvas que tiene. Da lo mismo. Todo merece la pena para alcanzar uno de los enclaves más privilegiados de toda Europa. Un lugar donde el cielo es más azul de día y más estrellado de noche.

Vistas de algunos de los telescopios del Roque de los Muchachos
Vistas de algunos de los telescopios del Roque de los Muchachos

Por este motivo fue el lugar elegido para la instalación del Observatorio Astronómico del Roque de los Muchachos, compuesto por 14 telescopios, la mayoría nocturnos. Por culpa de la COVID-19 nosotros no pudimos visitar ninguno de ellos, pero si viajáis a La Palma cuando se retomen este tipo de actividades, no os lo podéis perder.

El Roque de los Muchachos es el mejor mirador de toda la isla, donde se aprecia como en ningún otro lugar la magnitud de la Caldera de Taburiente. Además, es posible contemplar con nitidez la silueta de las islas vecinas de Tenerife, La Gomera y El Hierro.

Santa Cruz de La Palma

La Palma no solo es naturaleza. Hay que prestar mucha atención a su patrimonio y al menos dedicarle un día a recorrer su capital, Santa Cruz. El casco histórico es un magnífico ejemplo de arquitectura colonial fruto de aquellos palmeros que emigraron a América y regresaron con la cartera llena y ganas de demostrar que les había ido bien. Una característica común en muchos de esos edificios repletos de color son las balconadas de madera, muchas de ellas realizadas en madera de tea, muy valiosa y resistente, y que se extraía del pino canario.

Plaza de España de Santa Cruz de La Palma
Plaza de España de Santa Cruz de La Palma

El mejor lugar para contemplar esos balcones es la avenida Marítima. Pero para nosotros el rincón más especial de Santa Cruz es la plaza de España donde se mezclan el magnífico edificio del Ayuntamiento, la iglesia de El Salvador y algunos buenos ejemplos de la arquitectura tradicional de la ciudad. El mercado de La Recova, los barrios de la Canela y San Telmo, la plaza de Santo Domingo, el Museo Naval y la fantástica y joven playa de Santa Cruz, son otras de las visitas imprescindibles que hacer en una ciudad cuidada, limpia y sorprendente.

Playa de Santa Cruz de La Palma
Playa de Santa Cruz de La Palma

No hay que perder tampoco de vista la playa de Santa Cruz, inaugurada en 2017 y que ha dotado a la ciudad de un estupendo arenal de aguas tranquilas y cristalinas junto a un amplio paseo marítimo.

Faro y salinas de Fuencaliente

La lava que expulsó el volcán Teneguía hace solo cuarenta años envolvió la punta sur de la isla e incluso la hizo crecer. Las coladas abrazaron al viejo faro de Fuencaliente en su camino hacia el mar, pero no fueron capaces de derribarlo. Hoy, junto a esa primera construcción de primeros del siglo XX se levanta otra más moderna que se encarga de guiar a los barcos. Todo ello en mitad de un paisaje color ébano que sobrecoge y demuestra que estamos ante una isla muy viva y en constante transformación.

Salinas de Fuencaliente con el faro al fondo
Salinas de Fuencaliente con el faro al fondo

Junto al faro de Fuencaliente se enclavan las salinas del mismo nombre que dan como resultado la sal marina Teneguía. Fueron creadas en 1967 y desde entonces se han convertido en uno de los lugares imprescindibles que visitar en La Palma en una semana además de un punto de paso para numerosas aves. El mejor momento para acudir a las salinas de Fuencaliente es al atardecer. El sol dota a los diferentes cocederos y a la propia sal de unos colores casi irreales con los faros y el Atlántico como perfecto telón de fondo.

Playa de Echentive
Playa de Echentive

Junto al faro y las salinas se encuentra una de los caprichos naturales que nos regaló la furia del volcán Teneguía en 1971. La playa de Echentive o playa Nueva. Está compuesta de guijarros y gruesa arena negra y es un magnífico lugar para refrescarse en el Atlántico si el oleaje no es muy agresivo. Al inicio de la playa se encuentran unas pozas naturales conocidas como los charcos de Echentive y que adquieren un cautivador color esmeralda. Se surten del agua marina cuando sube la marea. Junto a ellas veremos una especie de cueva cerrada con un gran portón. Se trata de Fuente Santa, el manantial de aguas termales que fue sepultado por las erupciones de los volcanes San Antonio y Teneguía y que hace unos años se ha conseguido recuperar aunque todavía no es visitable.

Charcos de Echentive
Charcos de Echentive

Iglesia de la Candelaria de Tijarafe

Si hubiera que quedarse con una única iglesia que ver en La Palma, esa tiene que ser la de la Candelaria de Tijarafe. Su magnífico retablo de cinco calles es obra del artista palmero Antonio de Orbarán en el siglo XVII. Una mezcla de arte pictórico y escultórico que significó toda una revolución para el momento y que con el paso del tiempo se ha convertido en una obra admirada y estudiada en medio mundo. La iglesia es de estilo mudéjar con una sola nave y con un aspecto muy sencillo.

Retablo de la iglesia de La Candelaria de Tijarafe
Retablo de la iglesia de La Candelaria de Tijarafe

Porís de La Candelaria

Desde la localidad de Tijarafe se desciende por una vertiginosa carretera, primero de asfalto y posteriormente cementada, al lugar más pintoresco que ver en La Palma. El Porís de la Candelaria representa la belleza de lo insólito. De lo imposible. Un pueblo guardado en el interior de una cueva marina. Amoldado a las formas de la roca creando una estampa diríamos que única en el mundo. Hace casi un siglo, algunos vecinos de Tijarafe decidieron colonizar esta cueva construyendo pequeñas casas encaladas que sirvieran como retiro para los fines de semana y el verano. Viviendas diminutas, algunas de dos pisos, pero con tan poco espacio que muchas de ellas tienen el salón de casa en el exterior. Los más afortunados gozan de una pequeña parrilla donde asar carne o pescado fresco. Además, el porís está dotado de accesos al mar con sus correspondientes escaleras para que vecinos y visitantes se refresquen en unas aguas cristalinas ideales para hacer esnórquel.

Porís de La Candelaria
Porís de La Candelaria

Conviene madrugar para que la carretera no se convierta en una romería que dificulte todavía más su tránsito. Una vía que en algunos tramos es casi una pared y que concluye en un aparcamiento donde dejaremos el vehículo para hacer los últimos metros caminando.

La Cumbrecita

Para contemplar las vistas desde uno de los mejores miradores de La Palma hay que ser previsor. La Cumbrecita cuenta con un aparcamiento muy reducido por lo que es necesario reservar previamente plaza en esta web. La reserva se puede realizar por el tiempo que queramos siempre que haya plazas disponibles. Lo normal es permanecer alrededor de una hora y media si vamos a hacer la ruta circular de los miradores. Pero si subimos con la intención de hacer el ‘trekking’ del pico Bejenado, entonces necesitaremos unas cinco horas de reserva.

Vistas desde el mirador de Los Roques de La Cumbrecita
Vistas desde el mirador de Los Roques de La Cumbrecita

En medio de un frondoso bosque de pino canario, el mirador de La Cumbrecita ofrece unas bonitas vistas de la vertiente sur de la Caldera de Taburiente y del Roque de los Muchachos. La ruta circular de la que hablábamos tiene solo 3,2 kilómetros y nos lleva primero al mirador de Los Roques y posteriormente al del Lomo de las Chozas. Este último es menos vistoso ya que el bosque de pinos opaca las panorámicas.

San Andrés y las piscinas del Charco Azul

Además de Santa Cruz, la ‘isla bonita’ tiene otras localidades con encanto donde se aprecia esa arquitectura tradicional marcada por el color. Un buen ejemplo es San Andrés. Sus viviendas señoriales de una o dos plantas pintadas cuidadosamente con colores vivos nos proponen un paseo de lo más agradable. Un recorrido que puede comenzar en su iglesia de San Andrés y continuar por las ermitas del Pilar y San Sebastián para acabar en el cementerio viejo.

Una vivienda típica de San Andrés
Una vivienda típica de San Andrés

Si descendemos desde San Andrés a la costa, nos sumergiremos en un mar muy particular. Es un mar de plataneras. Una sucesión inacabable de plantaciones que parecen no tener fin. Incluso algunas se cuelan en el propio casco urbano de la localidad. Todo un espectáculo que no solo hay que ver, sino paladear. El sabor y la textura que tiene el plátano de Canarias no es un mito, ni un eslogan. Es una realidad que demuestra que es uno de los productos más formidables que tenemos en España y que por lo tanto debemos preservar, consumir y apoyar.

Plataneras en San Andrés
Plataneras en San Andrés

Ese mar de plataneras nos conduce a una de las piscinas naturales más populares que visitar en La Palma. El Charco Azul son una serie de vasos de agua marina que reciben su nombre por el intenso color azul que presentan. En temporada alta suele estar muy frecuentado y no hay demasiado espacio para acomodarse alrededor. Eso sí, cuenta con toda clase de servicios.

Piscinas del Charco Azul
Piscinas del Charco Azul

Piscinas de La Fajana

Menos conocidas que las piscinas naturales del Charco Azul, pero no con menos encanto y bastante más espacio nos encontramos la de La Fajana de Barlovento. Están compuestas de tres vasos comunicados por pasarelas y con una amplia zona para extender las toallas y descansar. El acceso es gratuito y la calidad de las aguas es formidable. Llama la atención la variada y colorida fauna marina que nos encontramos en el mayor de los vasos, por lo que recomendamos acceder a él con unas gafas de buceo para gozar mucho mejor de esta experiencia.

Piscinas de La Fajana
Piscinas de La Fajana

El Tablado

Una de las cosas que más atrae al viajero es que La Palma no se ha despojado de su autenticidad. Cierto es que hay enclaves más turísticos e impersonales como Los Cancajos o el puerto de Tazacorte, por ejemplo, pero la mayoría de la isla preserva la esencia. Sin embargo, hay una zona en concreto que ejemplifica a la perfección ese carácter auténtico y tradicional. El abrupto y frondoso norte enamora al visitante que ansía alejarse de los circuitos más populares. Las carreteras se complican y las poblaciones han sufrido la emigración. Por todo ello la paz que se respira es única. Un buen lugar para comprobarlo es El Tablado, una localidad donde vivieron casi medio millar de personas, pero en la que hoy apenas quedan 20 vecinos.

El Tablado
El Tablado

De El Tablado nos empezamos a enamorar cuando tomamos la carretera de La Barranquera que desciende desde la LP-1 hasta esta localidad. Nos adentramos en otro magnífico ejemplo de la laurisilva canaria entre una tímida neblina que otorga la humedad necesaria para que este bosque termófilo esté tan radiantemente verde. Una vez en El Tablado, estacionamos en el minúsculo aparcamiento que hay a la entrada del pueblo para caminar por sus callejuelas rumbo a la costa. Una vez allí contemplamos las terrazas, muchas de ellas abandonadas, donde los habitantes cultivaban todo tipo de frutas y hortalizas. Algún que otro drago se cuela con todo el gusto para el fotógrafo en las imágenes de la línea de costa. Abruptos acantilados que se asoman al furioso Atlántico y que nos regalan uno de los paisajes más formidables que visitar en La Palma.

Playa de Nogales

Una pista asfaltada en buen estado desciende de manera sinuosa desde Puntallana hasta el aparcamiento de la playa de Nogales, considera por muchos la más bella de la isla de La Palma. Desde el estacionamiento deberemos caminar 600 metros por un sendero y una serie de escaleras que se deslizan por el imponente acantilado volcánico. La playa de Nogales cuenta con servicio de socorrista 10:00 a 18:00 horas. Profesionales que merecen un diez, ya que reciben al bañista como si fueran con una calurosa bienvenida. Te informan de hasta dónde puedes zambullirte y el porqué de la zona balizada donde se limita el baño.

Playa de Nogales
Playa de Nogales

Estamos hablando de una playa peligrosa con fuertes corrientes donde no es conveniente alejarse demasiado de la orilla ni mucho menos sumergirse más allá de la cintura. Sus aguas son trasparentes y con una temperatura idónea. Los que busquen tomar el sol en ella, mejor que acudan por la mañana ya que el gran acantilado que la protege oculta al astro rey por la tarde.

Playa y puerto de Tazacorte

Ponemos un pie en la playa de Tazacorte y un hamaquero nos cuenta orgullo que estamos en el lugar de España con más horas de sol. Nos disponemos a disfrutarlo y a contemplar una vez más la formidable diversidad de La Palma. La playa de Tazacorte, galardonada con la bandera azul, es un enclave turístico donde gozar de un arenal de aguas tranquilas y limpias, ideales para practicar deportes como el kayak o el paddle surf. La cosa cambia un poco más al norte cuando rebasamos el dique causante de esa tranquilidad. Allí el Atlántico golpea con toda su furia los acantilados volcánicos. Un verdadero espectáculo.

Playa de Tazacorte
Playa de Tazacorte

Puerto Naos, el Charco Verde y El Remo

En la línea de la playa y el puerto de Tazacorte, Puerto Naos es otro enclave turístico que posee el arenal más grande de La Palma. También cuenta con bandera azul. Los que busquen un lugar de baño más auténtico solo tienen que desplazarse dos kilómetros al sur por una carretera rodeada de plantaciones de plataneras. Dos accesos y numerosas plazas de aparcamiento dan la bienvenida al Charco Verde, una preciosa cala ideal para hacer esnórquel.

Puerto Naos
Puerto Naos

Charco Verde
Charco Verde

Si recorremos otros 3,4 kilómetros rumbo sur, la carretera concluirá en la pintoresca localidad pesquera de El Remo. Un buen lugar para degustar pescado fresco y disfrutar de fantásticos atardeceres en un rincón casi olvidado donde las calles todavía son de tierra y la escarpada costa permite pequeños accesos al agua para darnos un chapuzón.

Ruta de los Volcanes

La Palma tiene más de 1.000 kilómetros de senderos señalizados. Todo un paraíso para los amantes del senderismo donde brillan especialmente tres rutas, dos lineales (Los Volcanes y la Caldera de Taburiente) y una semicircular (Marcos y Cordero). Esto obliga a contar con ayuda y si además viene de la mano de una empresa que ama y mima la isla con profesionales que conocen cada palmo y transmiten su pasión por ella, mejor que mejor. Hablamos de Isla Bonita Tours, una de las compañías de actividades más respetadas y serias de La Palma. Además de ocuparse de los traslados, realizan las rutas en grupos no demasiado numerosos y en compañía de guías que ayudan a entender mucho mejor todo aquello que pisamos y contemplamos.

Ruta de Los Volcanes
Ruta de Los Volcanes

Sarai fue nuestra estupenda guía durante la ruta de Los Volcanes, una de las experiencias que nos han quedado grabadas de por vida. Caminar durante casi 20 kilómetros por un paisaje volcánico forjado en los últimos siglos y, al mismo tiempo, contemplar unas vistas excepcionales de las islas vecinas, es un privilegio que no se tiene todos los días. Un apasionante itinerario por el parque natural Cumbre Vieja entre el refugio de El Pilar y la localidad de Fuencaliente que primero asciende hasta los 2.000 metros para ir bajando poco a poco entre volcanes como el Hoyo Negro, el Duraznero y el San Martín.

Caldera de Taburiente

También de la mano de Isla Bonita Tours realizamos otra de las rutas imprescindibles que hacer en La Palma. El itinerario de la Caldera de Taburiente consta de 14,5 kilómetros con un desnivel de bajada de 881 metros. Una ruta cómoda que permite adentrarse en el corazón del parque nacional y en el origen de la isla.

Cascada de Los Colores
Cascada de Los Colores

Comenzamos en el mirador de Los Brezitos para descender entre numerosos barrancos por un frondoso bosque de pino canario. Uno de los puntos álgidos de la ruta es el paso por el río Taburiente donde podemos darnos un chapuzón para después seguir bajando por el exigente tramo conocido como El Reventón. Antes del afrontar el tramo final caminando por el interior del barranco de Las Angustias, la ruta de desvía ligeramente para contemplar la Cascada de Los Colores, una pequeña y llamativa caída de agua que adquiere tonos rojizos por los minerales ferruginosos que arrastra, y verdosos por el musgo que se acumula.

Nacientes de Marcos y Cordero y bosque de Los Tilos

Fue la espina que nos quedó clavada en nuestro viaje de una semana a La Palma, pero se ha convertido en un motivo para regresar más pronto que tarde. Por tiempo hubiera sido perfectamente factible, por lo que la incluimos en este post para todo aquel que la quiera realizar. La ruta de los nacientes de Marcos y Cordero se adentra en un paisaje totalmente diferente al que vemos en Los Volcanes y la Caldera de Taburiente. Un espeso bosque donde asistimos al magnífico arte de trasladar el agua que se recoge en las cumbres hasta las laderas. Obras de ingeniería a través de túneles, canales, acequias y levadas que tienen en las islas de Madeira y de La Palma sus mejores ejemplos.

La ruta tiene 11,81 kilómetros con un desnivel de bajada de 2.228 metros, lo que supone una mayor exigencia que las otras dos. El comienzo es trepidante, con una sucesión de túneles (13 en total), el último que los cuales requiere una protección frente al agua en forma de chubasquero. El líquido elemento brota desde cualquier punto y el espectáculo es magnífico. Posteriormente llega el descenso para acabar en el magnífico mirador del Espigón Atravesado y penetrar en el frondoso bosque de laurisilva de Los Tilos.

Mirador del Espigón Atravesado
Mirador del Espigón Atravesado

Los que no puedan o no quieran hacer la ruta tienen la opción de desplazarse en coche hasta el bosque de Los Tilos y contemplar la pequeña cascada del mismo nombre. En nuestro caso, hicimos además un pequeño tramo de la ruta de los Nacientes de Macos y Cordero, pero a la inversa. Caminamos hasta el mirador del Espigón Atravesado y nos dimos la vuelta. En total, 5 kilómetros por la auténtica laurisilva canaria que por un momento parece llevarnos hasta el trópico.

Cubo de la Galga

Entre los municipios de Puntallana y Barlovento y al pie de la carretera LP-1 parte una de las rutas más sencillas y atractivas que hacer en La Palma. Además se puede hacer por libre porque es de las pocas circulares. El Cubo de la Galga es todo un viaje por la laurisilva canaria. Un espectacular paseo por un denso bosque donde se demuestra la razón de que estemos en la ‘isla verde de Canarias’. El recorrido parte de un punto de información ambiental que cuenta con un amplio aparcamiento. Existen dos opciones para realizarlo. Una corta de ida y vuelta de seis kilómetros que se trata de un recorrido autoguiado. Llevando en nuestro móvil este PDF iremos conociendo las peculiaridades de este bosque mediante estacas numeradas. El trayecto se realiza primero por una pista asfaltada y después por un camino que no ofrece ninguna dificultad. De esta forma apreciaremos la espectacularidad de un barranco que se formó hace relativamente muy poco tiempo y que por lo tanto sigue en ese proceso de erosión y modelado gracias al viento y al agua.

Cubo de La Galga
Cubo de La Galga

Los que prefieran alargar el recorrido, tienen la opción de hacer otros tres kilómetros y medio circulares por un sendero que se adentra todavía más en la frondosidad del bosque. De esta forma ascenderemos hasta el mirador de Somada Alta desde el que disfrutaremos de una vista completa del bosque de laurisilva y su contraste con la costa.

Comer en La Palma

Otra de las sorpresas que nos deparó nuestro viaje a La Palma en una semana fue la gastronomía. Variada, con productos naturales y a precios muy ajustados. En este post hacemos un repaso de todos los restaurantes que visitamos ligados a un plato típico de La Palma. Entre ellos destacaríamos el asador El Campesino de Barlovento donde degustamos un exquisito gofio escaldado. Una particular y exquisita forma de preparar este producto tan canario. Nos gustaron mucho los guisos de carne de cabra, pero si tenemos que destacar un restaurante donde lo preparaban especialmente bien nos quedamos con El Mesón en Breña Alta.

Gofio escaldado de El Campesino
Gofio escaldado de El Campesino

Los chicharrones y la carne a la brasa de los restaurantes Chipi Chipi y Los Braseros de Santa Cruz y los chipirones rebozados de La Chalana también en la capital son otros de los platos que conquistaron nuestro paladar durante la visita a La Palma.

Pablo Montes y Estefanía Casillas
Periodista e Ingeniera Agrícola. Viajeros

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