Piodao. Portugal en pizarra para soñar

Inicio Portugal Centro de Portugal Piodao. Portugal en pizarra para soñar

Se había resistido. Era la gran asignatura pendiente en nuestro periplo por las Aldeias Históricas de Portugal. Esa red de villas rehabilitadas en la Raya hispanolusa que, entre castillos, murallas, calles empedradas y arquitectura tradicional, muestra la esencia de la Portugal interior. La que permanece oculta para muchos. La que no entiende de masificaciones. La que te recibe con los brazos abiertos para brindarte patrimonio, naturaleza, gastronomía y cercanía. Pero hay una aldea que se lleva la palma de todo esto. Escondida. Casi inaccesible. Camuflada por la exuberante vegetación, castigada tantas veces por los incendios, de la Sierra de Açor. Esa prolongación más humilde, pero igualmente atractiva de la Sierra de la Estrella. Hablamos de Piodao. Portugal en estado puro. Para soñar. Sin maquillajes.

Panorámica de Piodao Portugal
Panorámica de Piodao

Lo bueno se hace esperar. Y tampoco se localiza facilmente. Normalmente las joyas que encandilan a los viajeros no están a la vera de una autovía. Piodao no está de camino a ningún sitio. Hay que buscarlo. Ir ex profeso. Zigzaguear por una estrecha carretera de montaña que parece conducir a ninguna parte. Pero cuando menos te lo esperas, llega la sorpresa. Como una aparición mariana, la ladera de una de las montañas cambia el verde por el gris. Mimetizándose con la orografía, la pizarra aflora para transformarse en un entramado urbano único. Una escalera de casas dispuestas en forma de anfiteatro que guardan una perfecta armonía. Tejados y paredes de auténtica pizarra. Piodao es una Portugal diferente. Es una Aldeia Histórica totalmente distinta a las otras. Aquí no hay murallas, ni castillos, ni aroma medieval. Parece que uno de los belenes que ponemos en Navidad en nuestras casas haya ‘mutado’ para convertirse en realidad. No hay portal, ni se le espera. Pero da igual. La vista es magnética.

Flor en una de las calles de Piodao Portugal
Flor en una de las calles de Piodao

Es indiferente que llegues desde la Sierra de la Estrella o lo hagas por la carretera que parte del corazón de la Sierra de Açor. Esa panorámica de Piodao como si fuera un fantástico trabajo de marquetería es un símbolo. Lo es en primavera, cuando la vegetación presenta un verde casi hipnótico. Pero también en invierno, cuando la nieve cubre la pizarra. Y de noche, cuando los faroles nos regalan una imagen casi mística.

Entorno de Piodao Portugal
Entorno de Piodao

Piodao. Portugal fascinante, pero también desconcertante. Porque, si no te has informado antes, nunca te esperas lo que vas a hallar. Para acoger al flujo de visitantes, la localidad ha tenido la suficiente cintura para construir un aparcamiento. Misión casi imposible teniendo en cuenta la orografía del terreno. Pero el reto se ha solventado con suficiencia y sin manchar demasiado la imagen bucólica de Piodao. Portugal cuida mucho estos detalles y se nota.

¿Dónde alojarte en Piodao?

Alojarse en Piodao tiene la ventaja de poder contemplar de noche la imagen bucólica de la aldea iluminada. El problema es que, como es lógico, la oferta de alojamientos es reducida. Nosotros lo intentamos en varias ocasiones sin éxito en el mejor valorado de Piodao, la Casa da Padaira. Se trata de un hotel rural ubicado en corazón del pueblo y del que destacan su trato cercano y familiar. Una opción fuera del casco urbano es el hotel Inatel Piodao. Se construyó también en pizarra en un alto con vistas a la localidad cuando entró a formar parte de la red de Aldeias Históricas.

Nosotros nos decantamos por una alternativa más lejana, pero que nos permitió estar más próximos a la Sierra de la Estrella para combinar en un fin de semana la visita a estos dos puntos. Se trata del ‘bed and breakfast’ Pedras Lavradas en Teixeira de Baixo. Está a 40 minutos de Piodao, pero su ubicación es sorprendente y fascinante. En medio de la nada, con vistas a la Sierra de la Estrella y con una estupenda relación calidad-precio. Es un alojamiento nuevo, donde el trato no puede ser mejor y además posee un restaurante donde elaboran uno de los mejores bacalaos que hemos probado en Portugal.
Bed and Breakfast Pedras Lavradas
Bed and Breakfast Pedras Lavradas

Qué ver en Piodao. Portugal en blanco, negro… y azul

Comienza la aventura en Piodao. Nos recibe su espacio más abierto. Un sol de justicia ilumina el ‘vestíbulo’ de la villa. Cuando nos adentremos en sus calles será complicado ver el astro rey. Su estrechez será el mejor bálsamo contra el calor. Porque en Piodao se aprovecha cada milímetro. Todo está junto y bien junto. Para aguantar mejor el frío invierno y soportar con suficiencia el cálido verano.

Vista desde Piodao desde la carretera de la Sierra de la Estrella
Vista desde Piodao desde la carretera de la Sierra de la Estrella

Esta plazoleta es el límite al que pueden llegar los vehículos. Entre ellos se abren paso diferentes puestos de artesanía y productos locales. Miel, licores, dulces, quesos, cestos de mimbre, suvenires con la silueta del pueblo. Una oportunidad de oro para apoyar a los artesanos que verdaderamente se los curran y llevarse para casa una de esas mieles puras que se echan tanto de menos en los supermercados y grandes superficies.

Puertas azules típicas de Piodao Portugal
Puertas azules típicas de Piodao

Hay un color que es capaz de eclipsar a la omnipresente pizarra. Ese es el azul. Lo empezamos a ver en la puerta de la oficina de turismo y se repite en todas y cada una de las viviendas. Un azul intenso. Impecable. Esta uniformidad es fruto del aislamiento de Piodao. Cuentan que la tienda que había en la localidad sólo tenía pintura de un color. Por eso los vecinos no tenían otro remedio que colorear sus puertas con el omnipresente azul. Daba igual que alguno lo odiara y su favorito fuera el blanco, el verde o el rojo. A veces la necesidad se convierte en virtud y en Piodao así fue.

Indicaciones de las rutas de senderismo de Piodao
Indicaciones de las rutas de senderismo de Piodao

Sin salir de la plaza que nos recibe, es imposible no detenerse ante la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción. Es una bendita excepción en la arquitectura de Piodao. No hay ni rastro de pizarra. Es inmaculada. Blanca con adornos azules en sus contrafuertes cilíndricos. Más bien podría ser uno de los vistosos templos de la isla de Terceira en Azores. Pero no, está en el centro más céntrico de Portugal. En su interior destaca el altar dorado de estilo renacentista, siempre perfectamente adornado con decenas de flores que rinden tributo a las imágenes de Nuestra Señora de la Concepción, San Miguel y San Sebastián.

Iglesia de Piodao Portugal
Iglesia de Piodao

A partir de ahí no hay rumbo fijo. Piodao invita a callejear. Subir y bajar. Entrar y salir. Simplemente hay que recorrer un laberíntico entramado donde su calle más ancha apenas mide más de un par de metros. La pizarra está omnipresente en paredes, tejados, suelos… Hasta en los indicadores de las rutas de senderismo que parten de la localidad.

Una de las calles de Piodao Portugal
Una de las calles de Piodao

En ese paseo relajado que parece trasladarnos a otro mundo podemos ver cómo el agua transita como alma que lleva el diablo por los canales que tienen algunas de las calles. Son similares a las regaderas tan características en la localidad salmantina de Candelario. Su sonido mece al visitante. Pero esa mezcla del líquido elemento y la pizarra alcanza su cénit en la corriente que cae por uno de los estrechos pasillos que hay entre casa y casa. Una especie de garganta artificial donde el agua límpida produce un sonido que consigue amansar a la más terrible de las fieras.

Corriente de agua
Corriente de agua

En ese laberinto de pizarra que es Piodao pasaremos delante de la capilla de San Pedro, también rehabilitada y también pintada de blanco inmaculado como la iglesia. También veremos la capilla de las Almas, con idéntico encalado que representa a los que esperan en el purgatorio esperando un veredicto. Por algo fue en su día capilla mortuoria para los difuntos de Piodao y las localidades limítrofes.

Capilla de San Pedro de Piodao
Capilla de San Pedro de Piodao

Ruta entre Piodao y Foz de Egua, de la pizarra a la naturaleza

La fusión de pueblo y naturaleza es tan difusa que, si caminamos más de la cuenta, cambiamos la pizarra por los senderos y la vegetación. Nosotros hicimos uno de los que están señalizados y que conecta Piodao con la cercana localidad de Foz de Egua. Poco más de cinco kilómetros ida y vuelta en un trazado lineal que se adentra en un frondoso bosque de pinos, eucaliptos, helechos y saúcos.

Vista de Piodao desde el inicio del sendero que lleva a Foz de Egua
Vista de Piodao desde el inicio del sendero que lleva a Foz de Egua

Antes de cambiar el empedrado por la tierra hay que mirar hacia atrás. Sin darnos cuenta nos hemos alejado lo suficiente como para tener una panorámica completa de Piodao. Portugal en pizarra. Una instantánea para el recuerdo que anima a comenzar una caminata cómoda, sencilla y que transita por un sendero sin posibilidad de equívoco y bien señalizado.

Durante nuestro camino veremos la fuente de Trepadinha, de aguas cristalinas que fluyen de la roca para refrescar al caminante. A nuestra izquierda tendremos un fuerte desnivel, correspondiente a la ribera de Piodao. Junto a ella se siguen apreciando los bancales de cultivos, la mayoría abandonados.

Sendero que une Piodao con Foz de Egua
Sendero que une Piodao con Foz de Egua

Casi sin darnos cuenta habremos llegado hasta Foz de Egua, otra preciosa villa cuyas casas también tienen a la pizarra como elemento protagonista. Destaca su piscina natural que, junto a un bello puente, sirve de punto de encuentro de las aguas de las riberas de Piodao y Chas de Egua. Ambas desembocarán posteriormente en el río Alcovo. Cuando nosotros fuimos aún no se había colocado el dique que permite la acumulación de agua en la piscina. Una pena porque la jornada hubiera invitado a un chapuzón. Esa zona de baño es sin duda el principal atractivo de Foz de Egua, que cuenta también con un curioso puente colgante cerrado al tránsito porque su estado es deficiente. En lo alto de la aldea se ha levantado, también en pizarra, un pequeño y curioso santuario con un campanario y un altar descubierto presidido por la Virgen de Fátima y rodeado por un foso.

Piscina natural de Foz de Egua
Piscina natural de Foz de Egua
Santuario de Foz de Egua
Santuario de Foz de Egua

Los que quieran seguir caminando pueden continuar hasta Chas de Egua y regresar a Piodao. De esta forma la ruta se convierte en circular con una distancia total de diez kilómetros y medio. Nosotros decimos regresar por el mismo camino para seguir disfrutando de Piodao, esta vez en su vertiente gastronómica.

Chanfana, el plato típico para comer en Piodao

Siempre decimos que una parte muy importante de nuestros viajes y escapadas a Portugal la ocupa la gastronomía. Y si podemos degustar platos tradicionales, en tabernas y tascas auténticas, mejor que mejor. Por ese motivo no pudimos dejar Piodao sin entrar en su restaurante más emblemático, O Fontinha. Allí probamos el guiso más popular de Piodao y sus alrededores, la chanfana. Una cazuela de cordero cocinado a fuego lento en una salsa donde adivinamos vino tinto, pimienta, cebolla y pimentón. Exquisito. O Fontinha tiene otras especialidades de la zona como las truchas y el bucho recheado (tripa de cerdo rellena), pero optamos por unos filetes de cerdo. Ningún plato supera los diez euros. La cocina local también está presente en la carta de postres, ya que preparan una deliciosa tijelada, una especie de flan propio de Piodao que puso la puntilla dulce a un agradable almuerzo y a una visita que nos hace enamorarnos aún más de Portugal.

Chanfana de O Fontinha
Chanfana de O Fontinha

Cascadas y piscinas naturales para completar la visita a Piodao

La visita a Piodao puede comenzar a primera de la mañana y concluir justo después de comer en O Fontinha. Nosotros lo hicimos así y aprovechamos la calurosa tarde de junio que nos tocó vivir para ir en busca de un plan más refrescante. A 22 kilómetros y por la carretera que recorre la Sierra de Açor llegamos a la cascada Fraga da Pena. Es una caída de agua de 20 metros que aparece como de la nada en un frondoso bosque. Pertenece a la localidad de Benfeita y su acceso está perfectamente habilitado desde la carretera. En la época que la visitamos la Fraga da Pena no era demasiado generosa, pero sus aguas intensamente frías fueron todo un bálsamo. En los alrededores se han construido unas pasarelas de madera y un amplio merendero.

Cascada Fraga da Pena
Cascada Fraga da Pena
Playa fluvial de Avo
Playa fluvial de Avo

Piodao tiene su propia piscina natural. Además nos regala una de las postales más interesantes del entorno natural de la localidad. El problema es que a principios de junio aún no estaba habilitada y tuvimos que buscar una alternativa. De camino a nuestro hotel en la Sierra de la Estrella paramos en la playa fluvial de Avo en el río Alva. Este enclave, que sirve de transición entre las sierras de Açor y la Estrella, tiene un interés natural especial gracias al valle que recorre ese caudaloso río. La zona de baño cuenta con una playa de arena fina. Además, la isla que se forma en esta localidad se ha convertido en un área verde con árboles, merenderos y una piscina infantil. El agua está limpia y fresca y el entorno tiene gran belleza gracias al puente sobre el río, los domos graníticos y las casas con encanto que se han construido en la ribera.

Pablo Montes y Estefanía Casillas
Periodista e Ingeniera Agrícola. Viajeros

Artículos relacionados

Explora más destinos

Comentarios

2 COMENTARIOS

    • Gracias José Antonio. Te recomendamos la visita a Piodao. Dentro de Portugal, es sin duda uno de los pueblos más pintorescos y especiales. Un saludo.

RESPONDER

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingresa tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

RECIBE AVISOS SOBRE NUEVOS DESTINOS

¿Con qué dirección de email quieres planificar tu próximo viaje?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies