Consejos para viajar a Egipto en una semana con crucero por el Nilo

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Es un sueño. El objeto de deseo de un buen viajero. La pica en Flandes que a todos nos gustaría clavar. La fotografía más anhelada. El “ya me puedo morir tranquilo” que vas a decir cuando lo visites. ¿Y por qué ocurre todo esto? Muy sencillo. Porque es un símbolo de nuestro planeta. La civilización más enigmática, admirable e inexplicable que ha pisado la faz de la tierra. Y porque en el mundo antiguo había siete grandes maravillas de las que sólo queda una en pie. Y, como no podía ser de otra manera, está en Egipto.

Ante la gran pirámide Egipto en una semana
Ante la gran pirámide

Con todos estos alicientes cualquiera ‘mataría’ por viajar al país norteafricano. Y mucho más cuando lo tenemos tan cerca y a un precio tan asequible. Pero hay un hándicap que es capaz de paralizar al turismo de un plumazo: el miedo. Ese miedo que es tan libre como injusto. Tan lícito como inexplicable. Tan comprensible como indignante. Está claro que Egipto ha sufrido el azote de los terroristas. Ahí están las hemerotecas. Incluso estos bárbaros han llegado a atentar en el corazón turístico del país, junto a las pirámides de Guiza. Lo hicieron de hecho, tres días después de que regresáramos, contra un autobús de turistas sudafricanos que se saldó con 17 heridos. El riesgo existe, pero como también está presente en capitales a las que viajamos con total tranquilidad como París y Londres. El fanatismo y el terrorismo son una lacra con la que convivimos. Por desgracias matar es sencillo. Basta con coger un coche y atropellar a una multitud; sacar un cuchillo y liarse a puñaladas o hacer explotar un chaleco repleto de explosivos. Eso puede suceder en El Cairo, Madrid, Nueva York o Sídney.

Ante la Gran Esfinge de Guiza
Ante la Gran Esfinge de Guiza

Pero en Egipto el miedo ha sido más fuerte. A la amenaza terrorista se unió la inestabilidad política en el país. Primero con la caída de Mubarak en 2011, luego con la llegada al poder de los Hermanos Musulmanes y posteriormente con su derrocamiento y el ascenso de Al Sisi, el militar que actualmente preside la república árabe. Un cóctel explosivo que poco a poco se va disipando. El turismo está volviendo poco a poco. Incluso el español, el más asustadizo cuando ocurren este tipo de turbulencias. Eso sí, en nuestro periplo de una semana en Egipto nos encontramos a viajeros de los de “toda la vida”. Personas acostumbradas a recorrer el mundo y curadas de espanto. Ahora es el momento de que regresen los viajeros más ocasionales. Los que tienen a Egipto marcado en rojo en su mapa, pero no se atreven a dar el paso. Por eso hemos elaborado este post con consejos, recomendaciones y una buena dosis de experiencia propia. Porque nosotros no somos distintos al resto. También tenemos nuestros miedos, cautelas, inseguridades y manías.

Itinerario del viaje a Egipto en una semana

Día 1. Llegada a Asuán para embarcar en el crucero por el Nilo. Noche en el crucero en Asuán.

Día 2. Visita a Abu Simbel. Visita al templo de Philae. Navegación hacia Kom Ombo. Visita al templo de Kom Ombo. Noche en el crucero navegando a Edfu.

Día 3. Visita al tempo de Edfu dedicado al dios Horus. Navegación hacia Esna pasando por la exclusa. Llegada a Luxor y visita al templo de Luxor con paseo nocturno. Noche en el crucero en Luxor.

Día 4. Visita al valle de los Reyes. Templo funerario de la reina Hatshepsut. Colosos de Memnon. Templo de Karnak. Vuelo a El Cairo. Noche en el hotel Oasis de Guiza.

Templo funerario de Hatshepsut en Luxor Egipto en una semana
Templo funerario de Hatshepsut en Luxor

Día 5. Visita a las pirámides de Keops, Kefren, Micerinos y la Esfinge. Visita al Museo de El Cairo. Noche en el hotel Oasis de Guiza.

Día 6. Visita a las tumbas de nobles de Sakkara y la Pirámide Escalonada. Pirámides Roja y Truncada de Dashur. Recinto arqueológico de Memphis con el coloso de Ramsés II. Comida en restaurante El Ezba. Espectáculo nocturno de los derviches en la Madrasa y Sabil del Sultán al-Ghuri. Noche en el hotel Oasis de Guiza.

Tumbas de nobles en Sakkara Egipto en una semana
Tumbas de nobles en Sakkara

Día 7. Recorrido por las mezquitas (Al Refaie, Sultán Al Hassan, Ibn Tulun). Ciudad de los vivos y de los muertos con las mezquitas Qaitbay y Barkuk. Visita a una casa junto a una tumba. Barrio copto cristiano con las iglesias de San Sergio y otra y la sinagoga. Comida con vistas a las pirámides. Casco Viejo de El Cairo. Mercado de Khan el Khalili. Café de los Espejos. Cena en Guiza en Kheristo. Noche en el hotel Oasis de Guiza.

Día 8. Regreso a España.

¿Es seguro viajar a Egipto?

Comenzamos esta guía por la pregunta del millón. La que cualquiera teclea en Google cuando está barajando la posibilidad de viajar al país norteafricano. Y lo vamos a hacer basándonos en nuestra experiencia y en las siempre imprescindibles recomendaciones que hace el Ministerio de Asuntos Exteriores español. ¿Es seguro viajar a Egipto? Según el Gobierno sólo es recomendable pisar los grandes epicentros turísticos del país. O, lo que es lo mismo, El Cairo, Alejandría, Luxor, Asuán y la costa del mar Rojo (siempre que se llegue en avión). Esto quiere decir que sí es seguro viajar a Egipto porque en esta lista se incluyen las paradas imprescindibles para llevarse una radiografía certera del país. Son además las que incluyen los paquetes turísticos como el que nosotros contratamos.

Templo de Luxor Egipto en una semana
Templo de Luxor

Exteriores insiste en que la situación de seguridad ha mejorado en los últimos años aunque se recomienda, como es lógico, extremar las precauciones. Además, aconseja que el viaje se contrate con agencia y por lo tanto evitar acudir por libre.

Templo del Karnak en Luxor Egipto en una semana
Templo del Karnak en Luxor

Esa es la información oficial. Luego está nuestra experiencia. Durante la semana que pasamos en Egipto no tuvimos en ningún momento sensación de peligro ni de inseguridad. Ni los cuatro días que estuvimos a bordo del crucero por el Nilo, ni tampoco las tres jornadas en El Cairo. Eso sí, en todo momento estuvimos acompañados de un guía, salvo en momentos puntuales que nos desplazamos por nuestra cuenta en Uber. Por lo tanto, a día de hoy y salvo que el panorama cambie de forma radical, sí es seguro viajar a Egipto. Obviamente nadie puede adentrarse en la península del Sinaí por su cuenta, o moverse por determinadas zonas de El Cairo sin un guía. Pero siempre que el viaje se realice total o parcialmente organizado, la tranquilidad es absoluta.

La importancia de un buen seguro de viaje

Viajar sin seguro es un suicidio. Así de claro. Por suerte (toquemos madera) no hemos tenido ningún incidente hasta la fecha. Pero cada vez conocemos más casos de viajeros que, gracias al seguro, han podido salvar su vida sin tener que acabar con la cuenta corriente tiritando. Porque no estamos hablando de pérdida de maletas, robos, retrasos en los vuelos, etc. Todo eso es muy importante, pero el principal motivo para contratar un buen seguro de viaje es la salud. En Egipto la asistencia sanitaria es aceptable, pero si la situación se complica (caso de una cirugía, por ejemplo), lo normal es que se produzca un traslado a España. Todo esto supone un coste inasumible por cualquier persona y que sólo se puede afrontar con una póliza de confianza. Nosotros siempre contratamos el seguro Iati Básico. Tiene unas coberturas más que aceptables que te permiten viajar con total tranquilidad. Si lo contratas a través de este enlace tienes un 5% de descuento añadido que siempre sabe a gloria.

¿Viaje organizado o por libre?

Nos encanta viajar por libre. Organizar cada escapada a nuestro aire sin depender de terceros. En la década que llevamos conociendo mundo siempre ha sido así. En alguna ocasión hemos contratado servicios puntuales como traslados o alguna excursión suelta como en el caso de “Contrastes de Nueva York”. Pero siempre hemos huido de recorrer un país en grupo sin margen de maniobra para pasar más tiempo en un determinado lugar o cambiar de plan sobre la marcha.

Pirámide escalonada de Zoser en Sakkara
Pirámide escalonada de Zoser en Sakkara

En Egipto tuvimos que cambiar nuestro planteamiento radicalmente. Sí es posible viajar por libre y contratar el crucero por el Nilo por un lado, excursiones como la de Abu Simbel por otro y el guía en El Cairo, por otro. Pero comparando todas las opciones y teniendo en cuenta las suculentas ofertas que hay en los viajes organizados a Egipto decidimos optar por esta opción. Tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero todo ello merece la pena por vivir la experiencia de pisar la tierra de los faraones.

Contratamos nuestro viaje de Egipto en una semana en Destinia. Se trata del paquete “Cairo y crucero por el Nilo más diez visitas y Abu Simbel”. De esta forma todo está organizado salvo los dos últimos días en El Cairo. La ventaja principal de esta opción es que te despreocupas de todo. Sólo hay que contratar el viaje y estar a la hora indicada en el aeropuerto. Tuvimos además la gran suerte de coincidir en el crucero y las visitas con un grupo de españoles fantástico. Simpáticos, viajeros y muy agradables. Esto es una lotería y normalmente en un grupo tan heterogéneo puede surgir algún garbanzo negro. Pero no fue el caso y eso ha hecho que nuestra opinión general del viaje organizado sea mucho mejor. Además, para los dos días libres en El Cairo puedes contratar un guía por tu cuenta y hacer un itinerario más flexible en el que te ‘sumerges’ en la verdadera esencia de esta ciudad en lugares alejados de los circuitos convencionales.

Fumando shisha en Luxor
Fumando shisha en Luxor

Pero también hay desventajas. La principal y la que más indigna es que haya que sacrificar tiempo en visitas apasionantes como la del templo de Luxor para visitar tiendas de especias, aromas o papiros que no te aportan absolutamente nada. Es el peaje comercial que hay que pagar en estos viajes donde el guía marca los tiempos y la flexibilidad es nula. El problema añadido es que estas tiendas ofrecen unos productos extraordinariamente caros cuyos precios nada tienen que ver con su valor real.

Dos de las estatuas de Ramsés II
Dos de las estatuas de Ramsés II

Otro capítulo negativo son las excursiones “sorpresa” que te van ofreciendo sobre la marcha. Hay una vergonzosa e inaceptable que aparece como una seta el día de Abu Simbel. Se trata de la visita a un poblado ‘ficticio’ nubio donde se maltrata a los cocodrilos y se ofrece una visión de este pueblo totalmente alejada de la realidad. Un decorado de cartón piedra que sirve para sacar el dinero al turista sin aportar nada. Nosotros rehusamos hacerla por los comentarios previos que habíamos leído y refrendamos nuestra idea después de escuchar a los compañeros de viaje que sí fueron.

Vacunas, botiquín, repelentes… Cosas a tener en cuenta antes de viajar a Egipto

“Todo el que va a Egipto cae”. Cuando hablamos con alguien que ha viajado al país norteafricano es muy normal que nos advierta de este peligro. Caer se refiere a pillarse una gastroenteritis de campeonato donde la boca y el trasero se convierten en auténticos grifos (disculpas por la nota escatológica). Aunque tomemos todas las precauciones del mundo, tenemos muchas posibilidades de ‘caer’. A nosotros (sólo a Pablo, mejor dicho) y a otros miembros del grupo nos pasó. Hay que tenerlo muy presente y, ante todo, no bajar en ningún momento la guardia.

Comida con vistas a las pirámides de Giza
Comida con vistas a las pirámides de Guiza

Eso implica no beber bajo ningún concepto agua del grifo. Sólo embotellada, asegurándonos que está debidamente precintada. También hay que evitar comer fruta sin pelar, verduras crudas que puedan haber sido lavadas con agua corriente y cubitos de hielo en los refrescos. Asimismo, hay que portar siempre un higienizante de manos y usarlo de forma insistente, especialmente antes de comer. Por otro lado, la carne que comamos debe estar bien cocinada.

Pinchos de ternera y pollo
Pinchos de ternera y pollo

Normalmente en el crucero por el Nilo no suele haber ningún problema ya que la comida que se sirve tiene todas las garantías. Las diarreas y gastroenteritis suelen llegar en El Cairo, donde los riesgos se multiplican.

Ante la previsión que podamos ‘caer’, es imprescindible llevar un botiquín en el que estén presentes dos productos básicos: Fortasec y suero para rehidratarse.

Esta es una de las pautas que nos darán cuando acudamos al centro de vacunación internacional de nuestra ciudad. Un trámite imprescindible antes de viajar a Egipto. Allí nos vacunaron de la hepatitis A y de la fiebre tifoidea.

Puesto de fruta en Luxor
Puesto de fruta en Luxor

Además de Paracetamol, una crema corticoide y otros elementos básicos como alcohol, tiritas, Betadine, etc. también es fundamental que el botiquín cuente con un buen repelente contra insectos. Especialmente en el crucero por el Nilo, pero también en El Cairo, es muy habitual ser atacados por los insectos que, en algunos casos, son portadores de enfermedades. También nos podemos proteger de estos incómodos visitantes con prendas de manga larga, pero que sean frescas al mismo tiempo. Un vestuario imprescindible cuando entremos en una mezquita.

La experiencia del crucero por el Nilo

Un viaje organizado y además con crucero. A priori son los dos planes de los que huimos los amantes de recorrer el mundo por libre. Nosotros no tenemos prejuicios y sólo nos gusta hacer recomendaciones a partir la experiencia propia. Y no cabe duda de que el crucero por el Nilo es la mejor de las fórmulas para visitar lo que ofrece el curso del histórico río entre las ciudades de Asuán y Luxor. Hay que tener en cuenta que no es un crucero al uso. Las horas de navegación son reducidas y por momentos olvidas que te encuentras en un barco.

Atardecer en en Nilo
Atardecer en en Nilo
Nuestra habitación en el crucero por el Nilo
Nuestra habitación en el crucero por el Nilo

Nosotros navegamos en el crucero ‘La Sarah’. Un barco con unos cuantos años a sus espaldas, pero cuyas habitaciones se encontraban en un buen estado. Cómodas, amplias y limpias. Nada que objetar. Lo mejor fue la comida, ya que el bufet que se ofrecía para el desayuno, almuerzo y cena era variado y de calidad. Buena cocina a la que no hay que poner ni un solo pero. Al ser un buque de pequeñas dimensiones, la zona de ocio se limita a la cubierta donde hay una gran terraza con bar y una pequeña piscina que más bien parece una pileta. A pesar de su reducido tamaño, su agua gélida fue un bálsamo para las jornadas de intenso calor que pasamos en Egipto.

La piscina de nuestro crucero por el Nilo
La piscina de nuestro crucero por el Nilo

Contratar un guía en El Cairo

El viaje de una semana en Egipto que contratamos dejaba total libertad los dos últimos días en El Cairo. El problema es que la capital del país no se puede recorrer con la tranquilidad y despreocupación que se hace en otros lugares del mundo. Es imprescindible contar con un guía, no sólo para los desplazamientos, sino para que te muestre rincones a los que un turista por su cuenta no puede acceder. A través de otra pareja que realizó el viaje con nosotros conocimos a Mohamed Amin. Un tipo extraordinario que nos permitió vivir dos apasionantes jornadas. Una visitando Sakkara, Dashur y Memphis. Y la otra recorriendo las mezquitas de El Cairo, la Ciudad de los Vivos y los Muertos, el casco viejo de la capital y el mercado de Khan el Khalili, entre otros lugares. También nos llevó a comer y cenar a restaurantes de cocina local con mucho encanto y, como colofón, nos invitó a un genial espectáculo de derviches en una madraza de la capital egipcia.

Café de los Espejos de El Cairo
Café de los Espejos de El Cairo

Mohamed nos recogía en el hotel puntualmente y se preocupaba de absolutamente todo. Incluso de insistir e insistir para localizar al responsable de abrir una mezquita que se había marchado a hacer asuntos personales dejando cerrado a cal y canto el templo. El precio de estas dos jornadas fue más barato que si todas las visitas las hubiéramos contratado con la agencia. Además es totalmente flexible para hacer las paradas que sean oportunas si hay cambiar dinero, comprar agua o simplemente permanecer más en un determinado lugar. Mohamed es de confianza y nos demostró una seriedad y una profesionalidad absoluta. Obviamente sabe perfectamente español y los que quieran ponerse en contacto con él sólo tienen que escribirnos a viajeconpablo@gmail.com y les facilitaremos su contacto sin ningún problema. También os dejamos el enlace a su perfil de Facebook.

Pirámide acodada de Dahshur Egipto en una semana
Pirámide acodada de Dahshur

Ramadán, propinas, moneda… Costumbres a tener en cuenta

La libra egipcia es la moneda del país. Una libra equivale a 0,053 euros. Nosotros no nos vimos en la obligación de cambiar hasta que no llegamos a El Cairo. Durante el crucero por el Nilo no fue necesario ya que los gastos se reducen a los recuerdos y al agua que quieras comprar. Y todo ello se puede pagar en euros ya que la mayoría de vendedores los aceptan. La cosa cambia en la capital del país donde, como es lógico, prefieren que pagues en la moneda local.

Mezquita Qaitbay de El Cairo, presente en los billetes de una libra
Mezquita Qaitbay de El Cairo, presente en los billetes de una libra

Nosotros aprovechamos las ventajas de la tarjeta Bnext, que permite sacar dinero de un cajero y pagar en cualquier establecimiento sin comisiones. Es una Visa que no va asociada a ninguna entidad bancaria y vas recargando como si fuera una tarjeta monedero a través de una aplicación en el móvil.

Una costumbre extendida en Egipto es la dejar propina. No sólo en bares y restaurantes. Sobre todo las van a exigir los funcionarios que vigilan los templos, los guías y conductores. Las relacionadas con el crucero por el Nilo se pagan al margen del viaje cuando llegas al barco. Nosotros tuvimos que apoquinar 95 euros por persona. En esta cantidad no se incluye la propina al guía que tuvimos durante la parte organizada del viaje.

El sueldo que tienen los funcionarios y vigilantes en Egipto es ridículo. Por eso, dejar en algunos casos el equivalente a 50 céntimos les supone para ellos una pequeña ayuda. Llega un momento en el que te cansas de esa constante presión, pero cuando has recibido un trato amable y cercano es de bien nacidos ser agradecidos.

Templo de Kom Ombo Egipto en una semana
Templo de Kom Ombo

Para los desplazamientos por libre en El Cairo aconsejamos utilizar Uber. Tuvimos que recurrir a este servicio para acudir al Museo Egipcio y para ir a cenar una noche solos al barrio de Zamalek. Gracias a la aplicación el pago se realiza online ya que el sistema es similar al que se emplea en Madrid y otras ciudades. En el caso de no recurrir a Uber, existe como es lógico un servicio de taxi. En estos casos hay que acordar previamente el precio y hacer una fotografía de la matrícula del vehículo y de su licencia como taxista.

Mezquita de Ibn Tulun de El Cairo
Mezquita de Ibn Tulun de El Cairo
Hora del rezo en una mezquita de El Cairo
Hora del rezo en una mezquita de El Cairo

Nuestro viaje de una semana en Egipto coincidió con el periodo de Ramadán, el mes en el que los musulmanes ayunan durante las horas de sol. Al contrario de lo que sucede en otros países que profesan el Islam, no tuvimos problema para encontrar tiendas y restaurantes abiertos durante el día. La afluencia masiva de turistas hace que esta circunstancia apenas se note. Además, el Ramadán llena de vida las calles de El Cairo cuando cae la noche. La gente se lanza a la vía pública a comer como si no hubiera mañana. Es como una Navidad para los cristianos porque también hay iluminación especial en las calles, las televisiones tienen programaciones específicas y en los parques y jardines se organizan grandes cenas para la gente con menos recursos. Es una cara diferente que merece la pena conocer.

Mejor época para viajar a Egipto

Egipto posee un clima seco cuyo único ‘bálsamo’ son las zonas costeras y las reducidas riberas verdes del Nilo. Esto provoca unas temperaturas altas durante todo el año que se vuelven insoportables en verano. Siempre que sea posible es conveniente no viajar a Egipto en la época estival. Nosotros lo hicimos a principios del mes de mayo y el calor que pasamos en lugares como el Valle de los Reyes fue considerable, aunque soportable. Por este motivo la mejor época para viajar a Egipto es entre marzo y mayo y entre septiembre y noviembre. En invierno el clima da un pequeño respiro, pero no olvidemos que la temporada alta en el país norteafricano es de diciembre a febrero.

Pablo Montes y Estefanía Casillas
Periodista e Ingeniera Agrícola. Viajeros

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