Comer en Trancoso, guiso de jabalí entre murallas

Inicio Portugal Centro de Portugal Comer en Trancoso, guiso de jabalí entre murallas

Castillos que han librado mil batallas, murallas que sobreviven al paso el tiempo, callejuelas empedradas, casas que guardan legados de épocas pasadas… Las Aldeas Históricas de Portugal proponen un viaje en el tiempo en la frontera hispano-lusa. Pequeñas poblaciones que han sabido aprovechar su aroma medieval para recuperarlo, rehabilitarlo y mostrarse como un destino turístico alternativo más allá de los grandes reclamos de Portugal como Oporto, Lisboa, el Algarve… Nosotros tenemos la inmensa fortuna de tener muchas de estas aldeas muy cerquita de Salamanca. Un ejemplo es Trancoso, el lugar donde el rey Dinis I de Portugal e Isabel de Aragón contrajeron matrimonio. Una localidad en la que brilla su castillo y una excelentemente conservada muralla. Pero entre historia y patrimonio, no hay que olvidar que estamos en Portugal y eso es sinónimo de buena gastronomía. Comer en Trancoso es un verdadero placer que descubrimos en uno de sus restaurantes más populares, Sao Marcos.

Castillo de Trancoso
Castillo de Trancoso

Restaurante Sao Marcos, tradición y calidad para comer en Trancoso

Una vez que nos adentramos en el recinto amurallado de Trancoso por la imponente puerta d’El Rei, comenzamos a disfrutar con la esencia de una localidad que presume de su historia y tradiciones. En una de esas citas con el pasado, hay que hacer parada obligada en la conocida como Casa do Gato Preto (Casa del Gato Negro) o del León de Judá. Como ocurre en otras Aldeas Históricas de Portugal, como es el caso de Belmonte, Trancoso también tiene un legado judío muy arraigado. Esta casa es un buen ejemplo de ello. En su fachada se pueden ver esculpidos elementos tan dispares como las puertas de Jerusalén, el león de Judá, un pelícano y un judío entrando en una sinagoga, entre otros. Una autentica joya que nos sirve de introducción antes del festín gastronómico. Porque justo al lado se encuentra el restaurante Sao Marcos (Rua Frei João de Lucena). Se trata de un establecimiento pequeño y acogedor, con un aroma tradicional indudable. Su propietario no es precisamente la alegría de la huerta, pero eso no impide disfrutar de una cocina local de gran calidad.

Casa do Gato Preto en Trancoso
Casa do Gato Preto en Trancoso

León de Judá en la fachada de la Casa do Gato Preto
León de Judá en la fachada de la Casa do Gato Preto

Fachada del restaurante Sao Marcos comer en Trancoso
Fachada del restaurante Sao Marcos

Unas cuantas mesas de madera cuidadosamente montadas dispuestas junto a la barra nos reciben en un ambiente muy hogareño y confortable. Parece que solo falta la chimenea con leña. La presencia de comensales locales, nos da la garantía de que la cosa promete. Junto a una amplia carta de carnes, arroces y pescados, el dueño nos entrega las recomendaciones del día escritas a mano y a precios muy ajustados, todas entre 7 y 9 euros. Nos decantamos por dos de ellas que solo con leerlas despiertan el apetito. Como no podía ser de otra forma, una es un plato de bacalao. Concretamente una posta de bacalao a la parrilla con patatas (9 euros). Su elaboración, brillante. Un lomo de excelente calidad y tamaño gratinado con un poco de pan rallado, acompañado con las típicas patatas ‘baby’ portuguesas, pero esta vez muy crujientes, y con un poco de grelos. Todo ello servido en un plato de barro.

Interior del restaurante Sao Marcos comer en Trancoso
Interior del restaurante Sao Marcos

Posta de bacalao con patatas y grelos comer en Trancoso
Posta de bacalao con patatas y grelos

Pero aunque el bacalao conquistó nuestro paladar, no fue la sorpresa de la comida. Otra de las recomendaciones del día era un guiso de jabalí al estilo de la casa (8 euros), también con patatas y grelos. Se trata de una carne que no gusta a mucha gente y que en ocasiones no es apreciada, pero en este caso estaba realmente exquisita. Se trataba de unas costillas de jabalí cuya carne se desprendía sola y que poseían una jugosidad incuestionable. Tanto la salsa como la guarnición, de diez. Sin duda una gata sorpresa que tuvimos a la hora de comer en Trancoso en el restaurante Sao Marcos.

Jabalí al estilo del restaurante Sao Marcos comer en Trancoso
Jabalí al estilo del restaurante Sao Marcos

Dentro de las recomendaciones del día, también presentaban otros platos como secreto ibérico a la brasa con patatas y ensalada, vitela (ternera) asada, filetes de pulpo con arroz de frijoles y dorada a la brasa con guarnición. Al margen, en su carta figuran propuestas como un bife de ternera al estilo de la casa (9,5 euros), espetada mixta de carne (12 euros), arroz de pulpo (9 euros), arroz de bacalao (9 euros) y migas de bacalao para dos personas al estilo de la casa (12 euros).

Vino blanco Beira Serra comer en Trancoso
Vino blanco Beira Serra

Todo ello lo abrimos con una sopa de legumbres con picatostes (1,5 euros), ideal para calentar el cuerpo los días de intenso frío y lo regamos con un vino blanco de la zona (Beira Serra). El colofón lo pusimos con dos postres (2 euros cada uno). Una mousse de chocolate y un exquisito queso de la zona con dulce de membrillo. Todo ello 30 euros para los dos. Un precio irrisorio teniendo en cuenta la calidad de la comida.

Sopa de legumbres con picatostes comer en Trancoso
Sopa de legumbres con picatostes

Mousse de chocolate comer en Trancoso
Mousse de chocolate

Queso con dulce de membrillo comer en Trancoso
Queso con dulce de membrillo

Las sardinhas, el dulce típico de Trancoso

Además de la gastronomía “salada”, Trancoso también tiene un sabor muy dulce gracias a su sardinhas. Se trata de un dulce conventual típico de la ciudad elaborado con huevos y almendra y revestido con una fina capa de chocolate. Su forma es precisamente de sardina y su historia se remonta a finales del siglo XVII en el convento de la Orden de Santa Clara de Trancoso. Son varias las pastelerías de la localidad que venden estos dulces que merece la pena probar.

Sardinhas de Trancoso
Sardinhas de Trancoso

Una vez más la Portugal gastronómica nos volvió a encandilar, esta vez con la experiencia de comer en Trancoso. Fue una jornada además que aprovechamos para visitar la cercana localidad de Linhares da Beira, otra de las Aldeas Históricas de Portugal. Turismo cultural y gastronómico de un día sin masificación y de calidad.

Pablo Montes y Estefanía Casillas
Periodista e Ingeniera Agrícola. Viajeros

Artículos relacionados

Explora más destinos

Comentarios

RESPONDER

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingresa tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

RECIBE AVISOS SOBRE NUEVOS DESTINOS

¿Con qué dirección de email quieres planificar tu próximo viaje?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies