Arribes del Duero. Senderismo en Pereña de la Ribera en un interminable balcón

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Sendero de las Arribes con la ermita de Nuestra Señora del Castillo (Pereña de la Ribera. Salamanca). Dificultad: Moderada. Distancia: 13,1 kilómetros (ruta circular). Duración: 4 horas aproximadamente

Es estrecho. Con la suficiente anchura para que quepa una persona. Pero al mismo tiempo inmensamente largo. Interminable. El tiempo y la falta de “uso” lo borraron prácticamente del mapa. Ahora se ha recuperado, pero la maleza sigue intentando reconquistarlo. Especialmente las agresivas e indómitas zarzas. Pero resiste estoico. Desde la distancia es imperceptible. Parece incluso irreal que exista. Pero está ahí. Es memoria de un tiempo pasado que no sabemos si fue mejor. Donde había que estrujarse la mente para salvar las dificultades del terreno. En aquella época pocos se pararían a recrearse. Había que trabajar duro y transportar los productos de la tierra en el menor tiempo posible. Hoy sí hay tiempo para detenerse. Para caminar con sosiego por un balcón sin barandilla. Por un sendero para el disfrute. Por una atalaya privilegiada de uno de los espacios naturales más fascinantes de Europa. Estamos en Pereña de Ribera. Provincia de Salamanca. En el corazón del parque natural de las Arribes del Duero. Senderismo del bueno. Del que te permite regresar a casa con una sonrisa y con un buen puñado de imágenes para el recuerdo.

Vista de las Arribes del Duero en un punto de la ruta
Vista de las Arribes del Duero en un punto de la ruta

A Pereña de la Ribera se va a contemplar el Pozo de los Humos y el Pozo Airón. Pero hay mucho más. Especialmente este balcón que se amolda a la orografía de las Arribes del Duero. Un sendero que permite seguir el compás de una de las curvas más pronunciadas que hace el río, frontera natural de España y Portugal. El Ayuntamiento de la localidad lo recuperó en 2016 para demostrar que Pereña es mucho más que sus dos emblemáticas cascadas. Está balizado y señalizado, pero siempre se echa de menos un mejor mantenimiento para evitar que la maleza dificulte el paso. Está bautizado como el sendero Arribes. Tiene una dificultad moderada y se extiende de manera circular a lo largo de 13 kilómetros. Dos de sus puntos álgidos, la ermita de Nuestra Señora del Castillo y el picón de La Tabla.

Mirador de la ermita de Nuestra Señora del Castillo Arribes del Duero senderismo
Mirador de la ermita de Nuestra Señora del Castillo

Una de las mejores rutas de senderismo por las Arribes del Duero

En la vertiente salmantina de las Arribes del Duero no es fácil gozar de senderos que transitan durante tantos kilómetros en paralelo al río sin perderlo de vista. Haberlos haylos, pero muchos de ellos se han ido ocultando por el olvido y el abandono. Esto ocurre, por ejemplo, en la localidad de Mieza, en la ruta que une la Peña del Águila con el mirador de La Code. Por este motivo esta propuesta para hacer senderismo en las Arribes del Duero es tan seductora. Nosotros la elegimos para estrenar el año 2019 en una jornada soleada. De hecho el invierno es buen momento para perderse por este rincón del noroeste salmantino puesto que las temperaturas son más agradables que en otros puntos de la provincia. También lo es el otoño y la primavera hasta que llega el calor. En verano las Arribes del Duero se convierten en un auténtico horno donde el calor sólo se aplaca en playas fluviales como la del Rostro en Aldeadávila de la Ribera o en la de la Congida en la localidad portuguesa de Freixo de Espada a Cinta.

Cencellada en el sendero de regreso Arribes del Duero senderismo
Cencellada en el sendero de regreso

La ruta arranca en Pereña de la Ribera, localidad situada a cien kilómetros de la capital salmantina y desde la cual parten también los senderos que llevan al Pozo de los Humos, la cascada “amazónica” de Salamanca, y el Pozo Airón, su versión reducida y además “reversible”. Podemos dejar el coche junto a la iglesia de Santa María y caminar por la avenida de don Santiago Pérez Vicente en dirección a la plaza de Toros. Una vez allí parten dos caminos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Tomaremos el de la derecha para arrancar la ruta tal y como vemos en los paneles informativos.

Iglesia de Santa María de Pereña, comienzo de la ruta Arribes del Duero senderismo
Iglesia de Santa María de Pereña, comienzo de la ruta

Señalización al inicio del sendero Arribes del Duero senderismo
Señalización al inicio del sendero

Una de las grandezas de estas rutas de senderismo por las Arribes del Duero es el contraste de sus paisajes. El entorno de los núcleos urbanos es más rudo y tosco. Con pequeñas parcelas en las que se cultivan olivos, vides y algunos almendros. Matorral bajo donde tímidamente comienzan a hacer su aparición las encinas y alcornoques. Terreno seco donde las lluvias no suelen ser generosas. Sin embargo, cuando el Duero va haciendo acto de presencia, el paisaje se torna grandioso. Pero vayamos paso a paso.

Encina en la pista del inicio de la ruta Arribes del Duero senderismo
Encina en la pista del inicio de la ruta

Caminamos por la pista asfaltada que lleva hasta la ermita de Nuestra Señora del Castillo durante poco más un kilómetro. Culminada esta distancia veremos a nuestra derecha el comienzo de un camino donde están señalizados los tres senderos que ha recuperado el Ayuntamiento de Pereña. El sendero Arribes (el que nosotros vamos a realizar), el del Picón de la Tabla por la ermita y el Arenal.

Poco más adelante a nuestra derecha saldrá el sendero del Arenal, otra ruta que proporciona unas bellas panorámicas del curso del río. Pero nosotros seguiremos por el mismo camino para comenzar una incesante bajada en dirección a nuestro objetivo: el Duero. El sendero, marcado por unas balizas con flechas, discurre por antiguos campos de olivares de los pereñanos. Bancales perfectamente construidos en los que se recogía una magnífica aceituna. Hoy permanecen olvidados y devorados por la vegetación. La gran tragedia de las Arribes del Duero y el contraste con Portugal. En el país luso los olivos siguen dominando el paisaje hasta la misma orilla del río.

Estefanía caminando por el sendero de ida junto al río Duero
Estefanía caminando por el sendero de ida junto al río Duero

A medida que descendamos comenzaremos a visualizar poco a poco el curso del Duero. A nuestra derecha se eleva la central hidroeléctrica de Villarino, y justo delante, Portugal. El camino zigzaguea por una pendiente que habrá que solventar con precaución. Especialmente si el firme está mojado o helado, como ocurría el día que hicimos la ruta.

Vista desde el sendero de ida Arribes del Duero senderismo
Vista desde el sendero de ida

Casi sin darnos cuenta nos hemos plantado a escasos metros del agua en perfecta calma. Da gusto detenerse ante el Duero y comprobar cómo se convierte en un espejo que refleja perfectamente los cortados. El verdadero significado de paz. Solamente el sonido intimidatorio de los buitres agitando sus inmensas alas puede romper el silencio. Ese sosiego que siempre se encuentra haciendo senderismo en las Arribes del Duero y en prácticamente cualquier espacio natural de la provincia de Salamanca.

Embarcadero y merendero en el lado portugués Arribes del Duero senderismo
Embarcadero y merendero en el lado portugués

El picón de la Tabla, mole granítica en mitad de la ruta

Vamos bordeando el río mientras comprobamos que al otro lado, en Portugal, se levanta un pequeño embarcadero con un merendero y una pequeña zona de baño. Un ejemplo más de que los lusos explotan infinitamente mejor la riqueza de esta zona. Después de caminar por delante de una antigua choza de pastores de piedra, llegamos a uno de los puntos álgidos de la ruta. El picón de la Tabla. Una mole granítica que marca la esquina de uno de los giros que hace el río en su discurrir por la frontera hispano-portuguesa. Un buen lugar para detenerse y dar buena cuenta de la merienda.

Choza de pastores junto al picón de la Tabla Arribes del Duero senderismo
Choza de pastores junto al picón de la Tabla

Picón de la Tabla Arribes del Duero senderismo
Picón de la Tabla

Una vez que hayamos repuesto fuerzas, toca solventar la progresiva e incesante subida por el balcón. Por ese sendero casi invisible que se asoma al río Duero. Un kilómetro y medio de disfrute del bueno. Entre matorral bajo y algunas encinas vamos subiendo con el regalo de tener continuamente las Arribes en su máxima expresión a nuestra derecha. Es obligado detenerse para fotografiar un paisaje de auténtica excepción que en invierno se engalana con una leve neblina que incrementa aún más su belleza.

Vistas desde el sendero de regreso Arribes del Duero senderismo
Vistas desde el sendero de regreso

Las Arribes del Duero, desde el sendero de regreso
Las Arribes del Duero, desde el sendero de regreso

Sendero de regreso, el balcón de las Arribes
Sendero de regreso, el balcón de las Arribes

Cortados de las Arribes del Duero senderismo
Cortados de las Arribes del Duero

La ermita de Nuestra Señora del Castillo, devoción, leyenda y vistas de excepción

El sendero hace un giro a la izquierda para ir dejando atrás la vista del río y desemboca en una pista asfaltada. Aquí tenemos dos opciones. Una es girar a la derecha y regresar. Pero si el cansancio aún lo permite, podemos girar a la izquierda para ascender hasta la ermita de Nuestra Señora del Castillo. Santo y seña de Pereña de la Ribera. De esta forma vamos a hacer 1,3 kilómetros más en la ruta, pero que merecen realmente la pena. En lo alto de una peña se eleva la ermita, atalaya privilegiada que en su día albergó un castro vetón como los que se conservan aún en Saldeana, Bermellar, Yecla de Yeltes y Lumbrales. También fue ocupado por los romanos, de cuya presencia se conserva una estela funeraria adosada a la pared de la casa del ermitaño.

Estela funeraria romana en la casa del ermitaño Arribes del Duero senderismo
Estela funeraria romana en la casa del ermitaño

La ermita Nuestra Señora del Castillo se convierte cada 14 de mayo en una auténtica fiesta. El templo se construyó en honor a una talla de la Virgen que fue encontrada en una cueva de la peña junto a una gran piedra blanca y dos hachas. Este hallazgo se produjo 500 años después de que la Virgen se le apareciera a un pastor y le revelara que la imagen estaba escondida en la zona. Una vez que se encontrara, le pidió que se levantara una ermita en su honor. Efectivamente la talla había sido guardada por los cristianos durante el asedio de los árabes. La sorpresa llegó el 14 de mayo de 1721 durante las obras a la ermita. La piedra blanca se quebró y de ella salió la imagen de la Virgen del Castillo, la que se venera actualmente. Esa es la tradición que acompaña a una romería que congrega cada año a cientos de personas.

Ermita de Nuestra Señora del Castillo Arribes del Duero senderismo
Ermita de Nuestra Señora del Castillo

Nosotros nos encontramos con la ermita cerrada, pero esta privilegiada peña tiene una sorpresa. No es otra que un mirador sobre las Arribes del Duero. Esta vez un balcón con barandilla que nos permite tener una panorámica general de gran magnetismo.

En el mirador de la ermita de Nuestra Señora del Castillo Arribes del Duero senderismo
En el mirador de la ermita de Nuestra Señora del Castillo

Mirador de la ermita de Nuestra Señora del Castillo Arribes del Duero senderismo
Mirador de la ermita de Nuestra Señora del Castillo

Deshacemos lo andado para regresar a la pista asfaltada. Caminamos por ella unos metros hasta tomar un desvío a la derecha. De esta forma convertimos la ruta en circular y le ponemos el colofón con un cómodo paseo por caminos en buen estado que recorren diferentes campos de olivos y vides. Al principio aún tendremos alguna vista del curso del río Duero puesto que durante unos metros descendemos en su dirección. Pero pronto nos despediremos de esas idílicas instantáneas para enfilar el regreso a Pereña de la Ribera por el tramo menos interesante de la ruta.

Dejamos atrás la vista del río Duero. Se intuye al fondo Arribes del Duero senderismo
Dejamos atrás la vista del río Duero. Se intuye al fondo

Escaramujos Arribes del Duero senderismo
Escaramujos

Olivos en el camino de regreso Arribes del Duero senderismo
Olivos en el camino de regreso

Acompañados por algún escaramujo, fácilmente reconocible por el rojo intenso de sus frutos, regresamos al pueblo por las inmediaciones de la plaza de toros. De esta forma concluimos una intensa caminata cuyo mejor momento nos lo brinda ese balcón sin barandilla. Ese inmenso ventanal en forma de sendero con vistas a uno de los paisajes que más nos fascina, el de las Arribes del Duero.

Selfi en las Arribes del Duero senderismo
Selfi en las Arribes del Duero

Pablo Montes y Estefanía Casillas
Periodista e Ingeniera Agrícola. Viajeros

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Comentarios

2 COMENTARIOS

    • Muchas gracias Jameson. Es una de las mejores rutas de senderismo que hemos hecho por las Arribes del Duero. Además el día acompañó mucho. Saludos.

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