Ruta del vino de Toro. Guía de un fin de semana

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Pocos lugares en España están tan íntimamente ligados a un producto como ocurre con Toro y su vino. Aprovechando la riqueza y variedad de sus caldos, os proponemos un recorrido por la ruta del vino de Toro durante un fin de semana. Con el vino como hilo conductor, pero teniendo muy presente el patrimonio de la ciudad zamorana y su gastronomía. Un maridaje perfecto a orillas del Duero repleto de consejos con todo lo qué ver, los mejores restaurantes para comer y la oferta hotelera para alojarse en lugares con encanto.


Es muy difícil encontrar en España una denominación de origen vinícola con la progresión que ha demostrado Toro. Los caldos que se elaboran en este rincón de la provincia de Zamora, que también posee un pedacito en Valladolid, han desterrado los tópicos que envolvían a un vino que se consideraba demasiado potente. Los bodegueros han conseguido ‘domar’ la Tinta de Toro para conquistar a paladares de todo el mundo. Un trabajo extraordinario que se reforzó en 2017 con la puesta en marcha de la Ruta del Vino de Toro. Con la intención de descubrir el potencial de esta tierra, nos escapamos un fin de semana a la localidad zamorana. Una tierra que sentimos muy cercana como salmantinos y que hemos visitado en más de una ocasión. Esa vez el vino era el absoluto protagonista, sin despreciar el rico patrimonio toresano y una gastronomía de primer nivel donde se trabaja a la perfección con el producto de proximidad.

La emblemática Tinta de Toro
La emblemática Tinta de Toro

Cómo llegar a Toro

En coche. Toro está muy bien comunicado por autovía para llegar desde cualquier punto de Castilla y León y de Madrid.  Valladolid está a solo una hora por las autovías A-62 a A-11. Idéntico tiempo es el que deberán emplear los que se desplacen desde Salamanca por las autovías A-66 y A-11. Desde Madrid tenemos un viaje de algo menos de dos horas y media por la A-6 y la A-11.

En tren. Toro no cuenta con estación de ferrocarril. La más cercana es la de Zamora (a 38 kilómetros). Desde allí es posible viajar en AVE tanto a Galicia como a Madrid.

Dónde alojarse en Toro

Una buena parte de la oferta hotelera de Toro va íntimamente ligada al mundo del vino. No podía ser de otra forma. Para nuestra estancia de un fin de semana en la Ruta del Vino de Toro pernoctamos en el Palacio Rejadorada, una de las casas señoriales más significativas de la ciudad. Sus 15 habitaciones mantienen la esencia del siglo XV, pero sin renunciar a las comodidades del siglo XXI. El nombre del palacio le viene por la reja de color dorado que luce en su fachada. En ella se dio muerte con garrote vil a la gran heroína de Toro, Antona García. Esta mujer lideró la revuelta contra Juana la Beltraneja a favor de Isabel la Católica, pero pagó su heroicidad con la muerte. Como reconocimiento a su valentía, cuando Isabel llegó al trono ordenó pintar de color oro la reja donde fue ajusticiada. Rejadorada da también nombre a una de las bodegas que producen vino de toro y el palacio posee además una bodega subterránea donde se realizan catas.

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Palacio Rejadorada
Nuestra habitación en el Palacio Rejadorada

Otro de los alojamientos ligados al vino y que tuvimos la oportunidad de visitar es Monte la Reina. Esta gran bodega ubicada a 11 kilómetros del centro de Toro está presidida por un castillo neogótico del siglo XIX que alberga un lujoso alojamiento rural de ocho habitaciones. La bodega ofrece interesantes visitas guiadas y en su entorno es posible sumergirse en los paisajes de viñedos. Además cuenta con un restaurante del que más adelante hablaremos.

Otra opción para alojarse en Toro que lleva el enoturismo por bandera es Valbusenda. Su concepto es el más sofisticado de toda las Ruta del Vino de Toro ya que posee un hotel de cinco estrellas que ofrece uno de los mejores spa de Europa. Asimismo aprovechan el potencial del vino en los tratamientos de belleza en un nuevo concepto denominado ‘wine spa’.

Otros hoteles en Toro muy interesantes son el hotel rural Marialba, el hotel Juan II,  el hotel María de Molina y los apartamentos Albero.

Qué ver en la Ruta del Vino de Toro en un fin de semana

El vino, el patrimonio y la gastronomía son las tres columnas sobre la que se sostiene esta guía de un fin de semana en la Ruta del Vino de Toro.

Paladear la Tinta de Toro en las propias bodegas

Si el vino es el protagonista de esta visita es imprescindible adentrarse en algunas de las más reconocidas bodegas que forman parte de la Denominación de Origen (DO) Toro. Nosotros visitamos cuatro en total. Dos de ellas (Monte La Reina y Divina Proporción) están abiertas continuamente al público con visitas guiadas y las otras dos (Fariña y Sobreño) las hacen bajo petición. Además descubrimos un nuevo concepto de enoturismo muy original que lleva el nombre de Spanish Palate y nos pasamos por el didáctico Museo del Vino de Pagos del Rey.

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Fariña

Fariña es sin duda el gran impulsor de la DO y uno de los busques insignia de la Ruta del Vino de Toro. El origen de esta bodega no está en esta ciudad, sino en la pequeña localidad zamorana de Casaseca de las Chanas. Allí Salvador Fariña, el fundador, comenzó con el negocio vitivinícola que catapultó su hijo Manuel a partir de los años setenta del siglo pasado. Él fue uno de los artífices de que aquella tinta de Toro de 17º, que se decía que había que tomar con cuchillo y tenedor, se refinara y domara hasta lograr vinos de 13º de gran calidad.

Sala de barricas de Bodegas Fariña
Sala de barricas de Bodegas Fariña

La bodega de Fariña es digna de conocer por mezclar con maestría unas modernas instalaciones y un aroma añejo muy del gusto del visitante. En la zona de catas se recoge además una exposición con las obras de arte que han servido para etiquetar el Primero de Fariña. Se trata de un vino que sale al mercado cada mes de noviembre y que corresponde a la cosecha de ese mismo año. La diferencia con otros caldos de la bodega es que se elabora con la técnica de la maceración carbónica. La obra que ilustra la etiqueta se elige mediante un concurso nacional de pintura que se ha convertido en todo un clásico.

Sobreño

Al pie de la carretera N-122 que une Toro con Tordesillas se eleva poderosa la finca Sobreño, una gran bodega rodeada de viñedos que comenzó su andadura en 1988. Además de las instalaciones propias de una bodega de estas características, nos gustó especialmente la sala de catas, decorada al estilo castellano con trillos restaurados, barricas y aperos de labranza. Un lugar muy acogedor con vistas a los campos de vides donde tuvimos la oportunidad de probar los diferentes vinos de Sobreño, todos caracterizados por su calidad y estructura. Desde el roble envejecido durante seis meses en barricas de roble americano pasando por el crianza y reserva hasta llegar a los dos caldos más personales de Sobreño. Por un lado, el ecológico y por otro, el Finca Ildefonso Sobreño, un tinto de uva seleccionada y recogida a mano que pasa 18 meses por barrica.

vinos Sobreño
Sala de catas de la finca Sobreño

Monte La Reina

El concepto de enoturismo de Monte La Reina es uno de los más desarrollados que hay que en la Ruta del Vino de Toro. En una gran finca presidida por el castillo neogótico del siglo XIX que antes mencionábamos tenemos todos los ingredientes para adentrarnos en la cultura del vino. Una visita guiada muy profesional por las instalaciones, una tienda donde no falta ni un detalle, un restaurante en el que degustar platos tradicionales con pinceladas modernas y un alojamiento con mucho encanto.

castillo monte la reina
Castillo y viñas de la bodega Monte la Reina

La bodega Monte La Reina es una de las más jóvenes de la Ruta del Vino de Toro y destaca por su diseño vanguardista donde se juega con la luz y las formas de una manera magistral. Se encuentra además semienterrada en la colina donde se levanta el castillo y tiene peculiaridades como las barricas de roble del Cáucaso que aportan al vino matices diferentes a los que les da el roble francés. La ‘tour’ recorre los diferentes espacios y concluye en la moderna cala de catas. El precio de la vista más la cata de dos vinos es de 10 euros por persona.

Divina Proporción

Divina Proporción es más que una bodega. Es un auténtico fenómeno en la Ruta del Vino de Toro. A pesar de su juventud (en 2011 elaboraron su primer vino) se ha convertido en todo un referente gracias a un concepto que aúna enoturismo y gastronomía de una forma totalmente rompedora y muy asequible. La bodega está enclavada en un bello paraje en la vega del Duero que está en constante evolución, ya que las viñas que la rodean están todavía en su adolescencia como quien dice.

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Divina Proporción
Madremía, uno de los vinos de la bodega Divina Proporción

El secreto del éxito de Divina Proporción radica en su paquete de visita a la bodega más comida que ya ha cautivado y sigue cautivando a miles de persona (incluso hay lista de espera). Por solo 20 euros, se realiza un recorrido de veinte minutos por las instalaciones para poner el colofón con una comida pantagruélica de la que os hablaremos más adelante en el apartado gastronómico de este post. Divina Proporción también maneja el marketing con mucho acierto. Sus vinos tienen nombres tan curiosos como Loquillo, 24 Mozas, Madremía, Abracadabra y Encomienda de la Vega.

Spanish Palate

La atracción que ejerce Toro y su vino se refleja perfectamente en la historia de Nicola Thornton. Hace unos años esta británica lo dejó todo en su país para embarcarse en un proyecto novedoso que ha conseguido dar voz y protagonismo a los que no lo tenían. Spanish Palate es el trampolín que necesitan esos pequeños productores para que sus vinos se conozcan en España y, sobre todo, en el mundo. Pero Nicola ha ido más allá. Spanish Palate cuanta con sus propias creaciones vinícolas donde se mima la materia prima y el resultado final se vista de una forma muy apetecible. Huye de los tópicos y apuesta por nombres evocadores como ‘Botas de barro’, en recuerdo a aquel calzado cubierto de tierra mojada que llevaban los agricultores de Toro cuando volvían de la viña y que a ella le llamó tanto la atención cuando vino a España. ‘Mi tractor azul’, ‘El volquete’, ‘La baldosa’ y ‘El carromato’, son otras de sus obras.

Spanish Palate
Interior de la tienda de Spanish Palate

Spanish Palate también oferta paquetes de enoturismo de un fin de semana por la ruta del vino de Toro. Por 220 euros por persona, se incluyen dos noches en hotel con desayuno, comidas, rutas de tapas, visita al Museo del Vino y a la Bodega Histórica y catas. Además, Nicola posee una tienda con sala de catas y centro de trabajo en la ciudad de Toro (avenida Luis Rodríguez de Miguel, 30) decorada con un extraordinario gusto y en la que pudimos comprobar su desbordada pasión por el vino.

Museo del Vino Pagos del Rey

Una Denominación de Origen al alza como es la de Toro no podía dejar de contar con un lugar donde se rindiera pleitesía a la Tinta de Toro y se explicara su origen y evolución. Ese lugar es el Museo del Vino Pagos del Rey ubicado en la localidad de Morales de Toro (a solo siete kilómetros de Toro). Junto a las bodegas que elaboran uno de los emblemas de la DO, el vino Bajoz, se alza un museo que ocupa el lugar donde se emplazaba la antigua cooperativa Nuestra Señora de las Viñas.

El espacio, que se inauguró en 2014, posee un inmenso jardín donde está cultivada una muestra de las viñas que encontramos en Toro y en el que se muestra desde una prensa horizontal del siglo pasado hasta una camioneta en la que la familia Solis transportaba el vino en sus orígenes. Ya en el interior, y de una forma muy didáctica, descubrimos el origen y evolución de la Tinta de Toro y pasamos por la cuidada zona de barricas. El Museo del Vino también piensa en los más pequeños gracias a la figura de Marco Topo, un personaje virtual que plantea pruebas y preguntas para que el recorrido se convierta en toda una aventura.

Museo del Vino Pagos del Rey
Prensa horizontal en el Museo del Vino Pagos del Rey

Museo del Queso Chillón

Visitar la provincia de Zamora y no hablar de queso es casi un pecado. Por esto en Toro su buen vino se marida a la perfección con uno de los quesos artesanales más prestigiosos de toda España, el queso Chillón. La pasión por este producto que ha caracterizado a esta familia se demuestra en una iniciativa pionera convertida en un recurso turístico de primer orden: el primer Museo del Queso de Castilla y León. Junto a la quesería y la tienda, los Chillón han creado un cuidado espacio museístico donde se repasa la historia de su familia y, de esta forma, los métodos de elaboración y venta del queso desde el siglo XIX hasta nuestros días.

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quesos chillón
Degustación que Quesos Chillón

El papel que juega la leche, los recipientes usados en la elaboración y transporte del queso, los moldes donde se lleva a cabo su curación y objetos personales de la familia jalonan un museo que se puede visitar con reserva previa tanto en grupo como de forma individual. Nosotros además participamos en una cata con algunos de los magníficos quesos de Chillón, todos elaborados artesanalmente y sin el uso de ceras en su corteza. Esto significa que todo, absolutamente todo, se come. Chillón también tiene creaciones propias como el queso de oveja al vino tinto y emulsiones que incluso son usadas por el mismísimo Martín Berasategui en sus restaurantes.

Bodega Histórica del vino de Toro

Antes de repasar todo lo que ver en Toro en cuanto a su patrimonio se refiere, vamos a despedirnos del apartado vinícola de la mejor forma posible. Esta ciudad zamorana nos brinda la oportunidad de descender hasta una de las bodegas situadas en los bajos de la mayoría de las viviendas. Prueba de su existencia son las zarceras, los pequeños respiraderos que se asoman a pie de acera en muchos de los edificios toresanos y por donde se introducía la uva en los lagares. La única bodega de esas características que se puede visitar es la denominada Bodega Histórica de Toro, enclavada junto a la Plaza Mayor (3 euros la entrada combinada con la plaza de toros).

Bodega Histórica de Toro
Bodega Histórica de Toro

Descendiendo por sus escaleras llegamos hasta el lagar, el lugar donde se prensaba la uva y se transformaba en mosto. Allí se encuentran todas las piezas que lo componían. El depósito rectangular donde se acumulaba la materia prima y la piedra que lo prensaba utilizando una viga de madera llamada marrana (de ahí viene la expresión ‘se jodió la marrana’). El mosto resultante iba a parar a las vizneras, unas canaletas excavadas en la propia piedra que lo conducían hasta el pilón.

La Bodega Histórica de Toro también repasa la historia del vino de esta tierra y de su presencia en las carabelas de Colón gracias a Fray Diego de Deza, toresano, confesor de Isabel la Católica y arzobispo de Sevilla. También tenemos un rincón dedicado a todas las bodegas que forman parte de la DO de Toro.

Ruta patrimonial con todo lo que ver en Toro

El peso de la historia se aprecia cuando nos adentramos en el casco histórico de Toro. En esta ciudad Fernando El Católico convocó las Cortes de 1505, llegó a tener provincia propia y la fuerza y el poder del clero fue tal que contó con más de medio centenar de iglesias, muchas de ellas de estilo mudéjar. Para conocer con profundidad ese legado que nos muestra Toro nada mejor que realizar un recorrido guiado. En esta ruta hay un monumento que brilla por encima del resto. Se trata de la Colegiata de Santa María la Mayor, santo y seña de la ciudad.

Colegiata de Santa María la Mayor de Toro

Con un estilo arquitectónico que se mueve entre el románico y el gótico, la Colegiata de Santa María la Mayor de Toro (2 euros la entrada) es un excepcional templo del siglo XII que cautiva especialmente por dos elementos. Uno es el cimborrio, que se eleva sobre el crucero y que está inspirado en el de las catedrales de Zamora y Salamanca. Y otro, el Pórtico de la Majestad, una obra maestra del gótico que merece la pena escudriñar con pausa. Al admirar su policromía nos parece difícil creer que durante siglos permaneciera a la intemperie. La construcción de la capilla de Santo Tomás, el último añadido de la Colegiata, lo protege en la actualidad. Pero también lo hicieron las doce capas de policromía que tenían encima de la original. Gracias a una restauración que duró 14 años hoy podemos admirar esta joya en la que se representan con una emotiva fuerza escenas bíblicas como el Juicio Final y la coronación de la Virgen.

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Pórtico de la Majestad de la Colegiata de Toro
Pórtico de la Majestad de la Colegiata de Toro

No es la única obra maestra que tiene la Colegiata. En su sacristía se guardan valiosas joyas como la magistral “Virgen de la mosca”, de autor desconocido y que recibe este nombre por el realista insecto posado en el manto de María. También destaca un calvario de marfil y carey del siglo XVII que en 1981 fue expoliado en parte por el famoso traficante de arte Eric “El Belga”, pero que se pudo recuperar solo un año después.

Torre del Reloj y Plaza Mayor

La vista de la Colegiata de Toro desde la calle Mayor es una de las imágenes más simbólicas y recurrentes de la ciudad. Esa escena nos espera nada más cruzar el arco de la Torre del Reloj. Con sus 20 metros de altura, es una de las construcciones toresanas más visibles. Está levantada sobre la Puerta del Mercado, una de las entradas al recinto amurallado de la ciudad. La leyenda nos cuenta que durante su construcción se utilizó vino en lugar de agua para realizar la argamasa. Por aquellos años (entre 1719 y 1738) la producción de vino era tan elevada que no se sabía qué hacer con él. Cuentan que ese es el motivo de que la piedra de la torre presente un color rojizo cuanto menos extraño.

Calle Mayor de Toro
Calle Mayor de Toro

Caminando por la calle Mayor contemplamos la arquitectura más tradicional de Toro, con los soportales donde se ubican los bares de tapas y las viviendas de tres plantas elaboradas a base de ladrillos y tramoneras. La Plaza Mayor está presidida por el edificio del Ayuntamiento y la iglesia del Santo Sepulcro.

Alcázar y paseo del Espolón

Detrás de la Colegiata de Santa María Mayor, Toro se asoma a su río Duero y a su vega desde el magnífico paseo del Espolón. Especialmente en los meses de primavera, este enclave adquiere un mayor encanto gracias al colorido de las flores cuidadosamente plantadas. Este paseo comunica la Colegiata con el Alcázar, sede de la oficina de Turismo y el mejor lugar para dejar el vehículo y recorrer desde allí todo lo que ver en Toro.

Vega de Toro desde el paseo del Espolón
Vega de Toro desde el paseo del Espolón

El Alcázar se asienta sobre un castillo del siglo X, aunque su forma actual fue una realidad en el siglo XIII. En este lugar fue coronado Fernando III El Santo y se convirtió en el último bastión de Juana la Beltraneja. Recientemente fue restaurado y ahora, además de la oficina de turismo, acoge diferentes exposiciones.

Iglesia de San Lorenzo El Real

Además de la Colegiata, hay un templo imprescindible que ver en Toro. Se trata de la iglesia de San Lorenzo el Real. Casi oculta en la calle del mismo nombre aparece esta genial construcción de estilo mudéjar en su exterior, pero con un magistral retablo gótico del siglo XV en el interior. También de este estilo es el sepulcro de Pedro de Castilla y Salazar y su esposa Beatriz de Fonseca.

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Interior de la iglesia de San Lorenzo El Real
Interior de la iglesia de San Lorenzo El Real

Palacio de los Condes de Requena

La sede de la Denominación de Origen del vino de Toro es un palacio gótico del siglo XV en el que residieron los condes de Requena. Tiene un soberbio patio interior decorado con 16 blasones y con escenas labradas relacionadas con la caza y los toros.

Patio del Palacio de los Condes de Requena
Patio del Palacio de los Condes de Requena

Plaza de Toros

Concertada previamente con la oficina de turismo de la ciudad es posible realizar una visita guiada a una de las plazas de toros más bellas y antiguas de toda España (3 euros la entrada combinada con la Bodega Histórica). El coso pasa totalmente desapercibido al encontrarse oculto detrás de una gran puerta en la plaza de San Francisco.

Plaza de Toros de Toro
Plaza de Toros de Toro

Data de 1828 y se reinauguró en 2010 después de una profunda rehabilitación tras años de abandono. Sus tendidos divididos en dos pisos y levantados por entero en madera miran a un albero que han pisado toreros como Lagartijo, Frascuelo, Antoñete y Morante de la Puebla. Precisamente los nombres de esos diestros históricos bautizan a cada una de las puertas de acceso. La plaza de toros también ha acogido numerosos conciertos gracias a su formidable acústica. Desde su interior se accede al Teatro Latorre.

Vega de Toro y Puente Mayor

Un buen colofón a una visita por todo lo que ver en Toro es descender hasta la orilla del río Duero y contemplar las mejores vistas de la ciudad con la Colegiata dominando la silueta. Así lo hicimos. Dejamos el coche en las inmediaciones del Puente Mayor, una construcción del siglo XII que consta de 22 arcos. En este punto el Duero hace un ángulo de 60 grados para tomar rumbo a Zamora.

vega de Toro
Vista de Toro y del Puente Mayor desde la vega

Lo mejor es llegar hasta el final del puente y bajar a la orilla para captar una bonitas instantáneas que sirvan para decirle un hasta luego a Toro. La vega, el puente, las barranqueras y la Colegiata y el Alcázar dominando el paisaje urbano se mezclan a la perfección.

¿Dónde comer en Toro?

Los caldos que descubrimos en la ruta del vino de Toro maridan a la perfección con una gastronomía muy interesante donde manda la tradición y los productos de la zona. Las carnes de cerdo y vacuno, los guisos de rabo de toro, el pulpo o el contundente y delicioso arroz a la zamorana son algunas de las piezas clave de una cocina que nos cautivó.

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Logo de la Ruta del Vino de Toro
Logo de la Ruta del Vino de Toro

Taberna Enológica Malaspina

Un buen ejemplo de lo bien que se está trabajando la restauración en Toro es la taberna enológica Malaspina, ubicada en el paseo del Espolón y con unas vistas formidables de la vega de Toro. Nos gustó especialmente el pincho de cordero, el pulpo a la gallega y un original plato de ‘fish and chips’ elaborado con bacalao de gran calidad en tempura. Tienen además un amplio surtido de tostas y también de tapas. Y todo ello con precios muy competitivos y en un ambiente muy agradable.

Pincho de lechazo de la taberna Malaspina
Pincho de lechazo de la taberna Malaspina

Restaurante Castilla

Con la tradición por bandera y con un mimo exquisito a la hora de preparar y presentar cada plato, hay que mencionar el restaurante Castilla, ubicado en la plaza Bollos de Hito. Allí disfrutamos de un sublime arroz a la zamorana, con todos los ingredientes y un sabor inolvidable. Destacamos también el rabo de toro guisado. En el restaurante Castilla lo preparan con maestría con una deliciosa salsa de verduras y al punto justo para que la carne se desprenda sola del hueso y se deshaga en la boca. Asimismo destacamos las milhojas de solomillo, foie e ibérico con Oporto y puré de manzanas.

Guiso de rabo de toro con verduras del restaurante Castilla
Guiso de rabo de toro con verduras del restaurante Castilla

Restaurante de la bodega Monte la Reina

Otro buen lugar para comer en Toro y sumergirse en su gastronomía es el castillo Monte la Reina. Además de pernoctar en su alojamiento y visitar su bodega, el complejo cuenta con un formidable restaurante. Se puede gestionar un menú cerrado con platos que dan un giro al recetario tradicional, pero que se valen de productos de proximidad y de primera calidad. Nos gustaron especialmente el secreto ibérico y las gambas en tempura.

Secreto ibérico en el restaurante de la bodega Monte la Reina
Secreto ibérico en el restaurante de la bodega Monte la Reina

Divina Proporción

De la bodega a bodega. De Monte la Reina a Divina Proporción. Como mencionábamos al comienzo, uno de los productos de enoturismo y gastronomía que más éxito están cosechando en toda Castilla y León es el impulsado por esta bodega de nueva creación. Su menú de 20 euros que incluye la visita a la bodega consta de patatas a la importancia, arroz a la zamorana, huevos fritos con patatas, carrilleras asadas y rabo de toro. La comida se remata con una tarta y se marida con dos de los vinos de la bodega, uno roble y otro crianza. Un festín gastronómico de primer nivel que cada semana cautiva a cientos de personas.

arroz a la zamorana
Arroz a la zamorana en Divina Proporción

Restaurante La Panera en Morales de Toro

Un restaurante del que guardamos un grato recuerdo y al que acudimos en otra de nuestras visitas a Toro fue La Panera. Está ubicado en Morales de Toro, y se convierte en una opción muy atractiva para comer allí después de visitar el Museo del Vino de Pagos del Rey. El recetario tradicional manda en un restaurante muy acogedor y donde destacan especialmente las carnes y guisos como el de rabo de toro.

pulpo a la brasa
Pulpo a la brasa en el restaurante La Panera

Otras cosas que hacer en Zamora

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Pablo Montes y Estefanía Casillas
Pablo Montes y Estefanía Casillas
Periodista e Ingeniera Agrícola. Viajeros

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