Cuenca en tres días: patrimonio y naturaleza

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Recomendaciones y consejos para realizar una escapada a Cuenca en tres días y no perderse ninguno de los encantos que ofrece la capital y su provincia


Llevábamos tiempo con ganas de hacer una escapada a Cuenca por muchos motivos. El principal es el hecho de visitar una ciudad con un casco histórico muy interesante enclavado en un espacio natural privilegiado en el que poder realizar rutas de senderismo que parten desde el propio casco urbano. Si a esto le sumamos los encantos de su Serranía, entonces estamos ante una provincia altamente recomendable para los que amamos la naturaleza.

Puente de San Pablo y casco histórico Cuenca en tres días
Puente de San Pablo y casco histórico

Guía completa para visitar Cuenca en tres días

Fruto de nuestro viaje a Cuenca en tres días hemos recopilado una serie de consejos y recomendaciones para preparar el viaje a una de las provincias más bellas de España.

Cómo llegar a Cuenca

La buena comunicación que tiene Cuenca con Madrid a través de la A-3 y, a partir de Tarancón, con la A-40 convierte a la escapada a la ciudad castellano-manchega en un viaje cómodo. Destacable es el escaso tráfico que se ve en la A-40, ya que por momentos parece una autovía fantasma. El guía que tuvimos durante la visita a la Ciudad Encanta ya nos advirtió que al ser la segunda provincia de España con menor densidad de población (la primera es su vecina Teruel), lo habitual es conducir prácticamente solo por sus carreteras. Así fue. Tanto por las principales como por las secundarias el manejo del coche se convierte en un auténtico placer. Eso si no aparece algún ciervo, algo que a nosotros no nos pasó, pero que suele ser habitual como me comentó mi compañero Carlos Rincón. Por lo tanto hay que circular por precaución en las carreteras de la Serranía ya que estos animales están muy presentes y pueden dar algún que otro susto.

¿Cuenca en dos o tres días?

Esta pregunta no tiene una respuesta clara. Por ejemplo, un madrileño tiene a Cuenca a poco más de una hora y media de distancia y se puede escapar perfectamente un fin de semana. Al mismo tiempo hay que decir, que dos días se quedan cortos teniendo en cuenta que, además de la capital conquense, hay que desplazarse a varios puntos de la provincia para descubrir algunas de sus joyas naturales. Personalmente creo que visitar Cuenca en tres días es un buen plan para no perderse nada de lo más importante. Eso sí, los apasionados del senderismo pueden alargar la estancia el tiempo que quieran, ya que la oferta de rutas es interminable.

Una buena organización del viaje es dedicar dos de los tres días a visitar los atractivos de la provincia como la Ciudad Encantada, el Ventano del Diablo, los nacimientos de los ríos Cuervo y Júcar, el monasterio de Uclés y el yacimiento romano de Segóbriga. El tercero se puede emplear en recorrer el casco histórico de la ciudad, al que además también merece la pena acudir por la noche puesto que su iluminación permite al visitante obtener una visión totalmente diferente. Existen además rutas nocturnas guiadas que pueden ser un buen plan.

Monasterio de Uclés Cuenca en tres días
Monasterio de Uclés

Anfiteatro de Segóbriga Cuenca en tres días
Anfiteatro de Segóbriga

Paisaje en los alrededores de la Laguna de Uña Cuenca en tres días
Paisaje en los alrededores de la Laguna de Uña

Cuenca posee además varios museos entre los que destaca el Arqueológico de la ciudad, el de Arte Abstracto, el Diocesano y el de Ciencias. En esta página pueden consultar todo lo que ofrecen los museos de Cuenca con sus precios.

Dónde alojarse en Cuenca

A la hora de reservar un hotel en Cuenca hay dos opciones claras. Una, alojarse en el casco histórico y otra hacerlo en la ciudad moderna. Y es que cuando hablamos de la capital conquense hay que tener en cuenta que su parte antigua está totalmente separada de la nueva. Por si fuera poco, la primera se encuentra en una especie de peñón rocoso “abrigado” por los ríos Júcar y Huécar. A Cuenca por lo tanto no se puede ir con la mentalidad que, por ejemplo, se tienen cuando se visita una ciudad como Salamanca, donde el casco antiguo está plenamente integrado en la ciudad.

La opción de alojarse en el casco histórico es más limitada y, por lo tanto, más cara. En esta zona se encuentra el establecimiento más lujoso de la ciudad, el Parador, ubicado al otro lado del puente San Pablo lo que permite una de las mejores panorámicas de la ciudad. Existen otras opciones como el hotel Convento de Giraldo, que fue el elegido para nuestro viaje a Cuenca en un primer momento, pero que cancelamos por el mal tiempo.

La pernoctación en el centro tiene la belleza única de estar en la zona más bella de Cuenca, pero el inconveniente de la dificultad de aparcar gratuitamente (hay que reconocer que existe una buena red de parkings subterráneos de pago) y que, caída la noche, el casco histórico se queda prácticamente desierto. Eso le da un cierto encanto, aunque es cuestión de gustos.

Vista nocturna de la Catedral Cuenca en tres días
Vista nocturna de la Catedral

Vista nocturna de las Casas Colgadas Cuenca en tres días
Vista nocturna de las Casas Colgadas

La otra alternativa es reservar un hotel en la parte moderna de la ciudad. Dependiendo de la zona, se puede llegar al casco histórico caminando en poco más de quince minutos. En nuestro caso nos decantamos por el hotel NH Ciudad de Cuenca, una elección muy acertada. Hotel moderno, cómodo y con un desayuno de muchos quilates. Además es posible aparcar justo enfrente sin ningún problema.

Mejor época para visitar Cuenca

Cuenca es una ciudad que rebosa encanto los doce meses del año. Obviamente en puentes y Semana Santa el turismo crece sustancialmente. Como hay que tener en cuenta que la visita a Cuenca también incluye la provincia, en este caso recomiendo que se produzca en primavera. Nosotros acudimos en el mes de abril, cuando había comenzado el deshielo y las lluvias habían sido abundantes. Eso dio como resultado que espacios como el nacimiento del río Cuervo o la cascada del Molino de la Chorrera en el Júcar lucieran una imagen espectacular. Hay que tener en cuenta que en pleno invierno la Serranía de Cuenca registra abundantes nevadas, lo que puede complicar el tránsito por las carretera y, obviamente, la visita a estos parajes. Además, las temperaturas son bastante bajas y por ello la primavera se erige como una época idónea para realizar esta escapada.

Nacimiento del río Cuervo Cuenca en tres días
Nacimiento del río Cuervo

Cascada del Molino de la Chorrera de camino al nacimiento del Júcar Cuenca en tres días
Cascada del Molino de la Chorrera de camino al nacimiento del Júcar

Comer en Cuenca

La capital conquense es una ciudad relativamente barata para comer. Se pueden encontrar restaurantes muy interesantes y modernos con precios razonables y otros más tradicionales en los que se puede tapear por muy poco dinero. En la provincia sucede lo mismo. Especialmente placentera fue nuestra experiencia en el pueblo de Valdecabras, donde disfrutamos de una excelsa comida en la que probamos algunos platos típicos de la zona como los zarajos (preparado a base de intestinos de cordero lechal) y el exquisito lomo de orza. También junto al nacimiento del río Cuervo probamos el chorizo y el salchichón de ciervo, un descubrimiento muy interesante.

Zarajos Cuenca en tres días
Zarajos

Itinerario de Cuenca en tres días

A continuación resumo el itinerario que hicimos durante nuestro viaje a Cuenca en tres días. Seguramente quedaron en el tintero algunas cosas, pero en líneas generales aprovechamos al máximo nuestra estancia en la provincia.

Vista desde el barrio del Castillo Cuenca en tres días
Vista desde el barrio del Castillo

El Júcar, desde el Ventano del Diablo Cuenca en tres días
El Júcar, desde el Ventano del Diablo

Un aspecto a tener en cuenta es que dos de las visitas las realizamos en ruta, aprovechando que estaban prácticamente de camino a la capital conquense. En el viaje de ida nos desviamos ligeramente de la autovía A-40 (15 kilómetros) para visitar el bello Monasterio de Uclés. En la vuelta, hicimos lo propio con el yacimiento romano de Segóbriga.

Tormo Alto de la Ciudad Encantada Cuenca en tres días
Tormo Alto de la Ciudad Encantada

Día 1. Monasterio de Uclés. Valdecabras. Ciudad Encantada. Ventano del Diablo. Paseo nocturno por el casco histórico de Cuenca.

Día 2. Nacimiento del río Cuervo. Nacimiento del Júcar con la cascada del Molino de la Chorrera. Laguna de Uña. Ruta del Escalerón en Uña. Paseo por el barrio del Castillo y sus miradores en Cuenca.

Día 3. Ruta de la hoz del Júcar. Paseo por el casco histórico de Cuenca (vistas desde el Parador, puente de San Pablo, Casas Colgadas, entrada a la Catedral y torre Mangana —más información en el post 7 sitios que ver en Cuenca capital—). Parque Arqueológico de Segóbriga.

Ficha de Cuenca en tres días
Ficha de Cuenca en tres días

Pablo Montes y Estefanía Casillas
Periodista e Ingeniera Agrícola. Viajeros

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Comentarios

9 COMENTARIOS

    • Muchas gracias por tus palabras Mónica. Esperamos que disfrutéis mucho de Cuenca y respete el tiempo. Es una provincia que sorprende e invita a volver. Un saludo.

        • Muchas gracias María José. Os va a encantar porque tanto la capital como la provincia tienen mucho encanto. Disfrutar mucho del viaje y gracias por visitar el blog. Un saludo.

  1. Hola Pablo,
    Muchas gracias por compartir tu guia 🙂
    Una pregunta pls, es que solo nos da tiempo a hacer una ruta ¿cual es la más bella? Estamos dudando entre la Hoz Del Río Jucar o el Escaleron de la Raya (Uña). Nos recomiendas por favor la que más te haya gustado? Es para ir en septiembre.
    Muchas gracias!

    • Hola Ana. Gracias a ti por visitar el blog. Nosotros la del Escalerón de la Raya en Uña no la hicimos al completo, pero es bastante espectacular porque las vistas de la laguna son impresionantes. La de la Hoz del Júcar no es tan visual. Tiene la parte buena de que sale del mismo casco urbano de Cuenca, pero como ruta bella nos quedamos con la de Uña, aunque siempre por debajo de las que recorren los nacimientos del río Cuervo y el Júcar (siempre que haya agua). Un saludo y disfruta de la escapada a Cuenca.

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