Diez cosas que hacer en Madeira para todos los públicos

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Parece una montaña inexpugnable en medio del Atlántico. Su imponente costa vertical hace que alguien que vaya a la deriva y quiera acceder a la isla lo tenga más que difícil. Incluso por aire su orografía no lo pone nada fácil. Sólo los pilotos más experimentados tienen el cometido de aterrizar en uno de los aeropuertos más singulares del mundo. Pero, tranquilos. Bajo esta apariencia brusca se esconde uno de los paraísos de Europa. Por es son infinitos los planes que hacer en Madeira. La isla verde y azul como la describíamos en el post que resumía nuestro viaje a de una semana. La tierra de Cristiano Ronaldo no colmará las expectativas de los que busquen un viaje de sol y playa, pero superará los anhelos de aquellos que disfrutan con la naturaleza más pura. Con el senderismo, los paisajes verticales, las zonas de baño imposibles, la gastronomía más marítima y deliciosa y el encanto decadente del que siempre hace gala Portugal.

Cabo Girao desde Camara de Lobos que hacer en Madeira
Cabo Girao desde Camara de Lobos

Del mar a la montaña. Un viaje por todo lo que hacer en Madeira

No es una isla al uso y por eso los planes que hacer en Madeira son de lo más variopinto. El senderismo ocupa un lugar preferente, pero también podemos descubrir un casco histórico que aúna arte callejero y belleza decrépita como es el de Funchal. Nos podemos asomar al acantilado más grande de Europa, disfrutar del baño en piscinas naturales con agua marina o subir en teleférico al punto más alto de la capital de la isla para gozar de unas vistas de excepción. Hacemos un repaso por algunas de las mejores cosas que hacer en Madeira que pusimos en práctica durante nuestro viaje a la isla portuguesa.

Pasear por el centro de Funchal

El que fuera puerto de parada casi obligada de los barcos que salían de Europa rumbo a las colonias americanas, es hoy una ciudad que conserva un seductor aroma añejo. Vestida de esa decadencia tan magnética que poseen muchas ciudades portuguesas, Funchal se ha sabido adaptar a los nuevos tiempos de la forma más creativa. A través del arte urbano. Al estilo de lo que se ha hecho en el Barrio del Oeste en nuestra Salamanca, Funchal ha convertido en improvisado lienzo las vetustas fachadas y portones de algunos de sus edificios antaño cochambrosos de la zona Velha (vieja). La rua de Santa María concentra gran parte de este improvisado arte. En ella también se encuentran los restaurantes más turísticos y tradicionales. En verano la animación es constante y da gusto caminar por su empedrado de color negro volcánico.

Una de las puertas decoradas en el centro de Funchal que hacer en Madeira
Una de las puertas decoradas en el centro de Funchal
Sé o Catedral de Funchal Una semana en Madeira
Sé o Catedral de Funchal

Muy cerca se encuentra la Se de Funchal, a la que contemplan cinco siglos de historia y cuyo campanario está decorado con azulejos, una seña de identidad de muchos templos de la isla. Desde el casco histórico podemos ir caminando a uno de los lugares más auténticos de la capital madeirense, el Mercado dos Lavradores. Una explosión de colorido gracias a la amplia variedad de frutas tropicales que nos regala la fértil tierra de la isla. También hay toda clase de verduras y hortalizas, además de carne y pescado. Un mercado con mucho encanto que congrega a locales y turistas y del que es difícil marcharse sin probar o llevarse algunas de las frutas que rara vez vemos en España.

Mercado dos Lavradores de Funchal que hacer en Madeira
Mercado dos Lavradores de Funchal

Darse un chapuzón en sus variadas zonas de baño

Hemos dejado claro que Madeira no es un destino de sol y playa. Pero eso no quiere decir que no cuente con zonas de baño en las que refrescarse en las cristalinas y frías aguas del Atlántico. La vertical costa de la isla permite pequeños oasis en forma de piscinas naturales, calas de cantos o incluso playas artificiales. En este post hacemos un repaso de todas estas zonas de baño. La que más nos sorprendió fue el complejo de piscinas naturales de Porto Moniz, en el noroeste de Madeira. La roca volcánica ha ido formando pequeñas pozas que se nutren del agua del mar cuando sube la marea y la mano del hombre ha puesto el resto para moldear unas instalaciones que ofrecen los mismos servicios que una piscina pública.

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Piscinas naturales de Porto Moniz playas de Madeira
Piscinas naturales de Porto Moniz

Por su tranquilidad y belleza recomendamos dejarse caer por el Calhau da Lapa, en el sur de Madeira. Una pequeña cala a la que se llega por un atractivo sendero que desciende de manera constante junto a un barranco. Como premio nos encontraremos una pequeña cala de cantos con un muelle para acceder al agua donde el Atlántico se vuelve transparente y la vida marina es rica y variada.

Vista del Calhau da Lapa
Vista del Calhau da Lapa

Escaparse un día a la paradisiaca isla de Porto Santo

Este plan que hacer en Madeira contradice nuestra insistencia en decir que no busquen sol y playa en la isla. El caso es que Madeira es sólo el nombre de una isla, sino un archipiélago que guarda un as debajo de la manga. Es Porto Santo. Situada a 43 kilómetros al noroeste de Madeira, se trata de un pequeño paraíso para los que quieran dejar por un momento los paisajes verticales y entregarse a las playas de arena fina y aguas transparentes. Nosotros nos escapamos a Porto Santo durante un día. La empresa Porto Santo Line conecta en barco las dos islas. El viaje dura dos horas y cuarto y el precio es de 59 euros por persona ida y vuelta. No es precisamente barato, pero puede ser interesante dentro de un viaje de al menos una semana a Madeira.

Playa de Porto Santo que hacer en Madeira
Playa de Porto Santo

Además de contar con una playa de nueve kilómetros que puede lucir con honor el calificativo de paradisiaca, Porto Santo ofrece también paisajes de acantilados y hasta una formación de columnas basálticas similares a las que podemos ver en la Calzada del Gigante de Irlanda y en la Black Sand Beach de Islandia. Se trata de una isla más árida y seca cuya capital es Vila Baleira, una coqueta ciudad pegada a la playa a la que podemos ir caminando desde el puerto.

Vivir un cuento en la localidad de Santana

Santana es la localidad más pintoresca de Madeira. El motivo son sus peculiares casas con trechos de paja cuyas fachadas están cuidadosamente pintadas con colores blancos, rojos y azules. Se denominan palhoças, por lo que irremediablemente nos recuerdan a las pallozas de pastores que se pueden encontrar en El Bierzo y en la zona de los Ancares que establece el límite entre León y Galicia. También guardan ciertas similitudes con las que vimos en la aldea japonesa de Shirakawa-go.

Ante una de las casas típicas de Santana que hacer en Madeira
Ante una de las casas típicas de Santana
Dos casas típicas de Santana
Dos casas típicas de Santana

Las casas de Santana están perfectamente cuidadas. Sus gruesos tejados de paja a dos aguas, algunos de los cuales llegan hasta el suelo, se asientan sobre una estructura que guarda en su interior un amplio espacio de dos plantas. Existen más de un centenar de casas repartidas por la localidad, diseminadas entre cuidados jardines ricos en flores. Un paisaje de cuento que enamorará por igual a grandes y pequeños.

Mirador de Guindaste que hacer en Madeira
Mirador de Guindaste

Muy cerca de Santana se encuentra el mirador de Guindaste, que ofrece unas vistas sensacionales de los mastodónticos acantilados de la costa norte de Madeira y permite apreciar casi al completo la punta de San Lorenzo de la que más adelante hablaremos.

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Hacer senderismo por una levada

Madeira no se puede entender sin sus levadas. Una red de canales que suma más de 2.000 kilómetros y que tiene el cometido de transportar el agua desde el norte y el centro de la isla (las zonas más lluviosas) hasta el sur. Una admirable obra de ingeniería que data del siglo XVI y que recorre la complicada orografía madeirense para que ningún habitante se quede sin el bien más preciado.

Cascada de la Levada das 25 Fontes
Cascada de la Levada das 25 Fontes

Pero las levadas tienen otra función más turística. Algunas de ellas permiten hacer apasionantes recorridos por frondosos paisajes, acantilados de vértigo y bellas cascadas. Se puede caminar por encima del canal con precaución o por los senderos que se habilitaron en paralelo para que se pudiera proceder a su construcción y limpieza. Una de las rutas más populares la Levada das 25 Fontes. Tiene 12 kilómetros y concluye en una imponente cascada en la que es posible darse un chapuzón. En este post tienes todos los detalles sobre una de las rutas más bellas que hemos realizado.

Subir en teleférico hasta Monte

La montañosa orografía de Madeira se aprecia perfectamente en el teleférico que une Funchal con el mirador de Monte (15 euros). En apenas un cuarto de hora superamos 560 metros de desnivel. Atrás dejamos el puerto de Funchal y la inmensidad del Atlántico para recorrer a vista de pájaro una frondosa ladera en la que se suceden los pequeños huertos, las viviendas y los cultivos de plataneros. Un regalo para la vista que se inicia en el jardín Almirante Reis y concluye ante la iglesia de Nossa Senhora do Monte. Un bello templo presidido por una escalinata que suele estar decorado con guirnaldas.

Teleférico de Monte que hacer en Madeira
Teleférico de Monte
Iglesia de Nossa Senhora do Monte que hacer en Madeira
Iglesia de Nossa Senhora do Monte

Para bajar existe una opción más auténtica y emocionante que el teleférico. En cesto. Junto al templo veremos, vestidos de blanco inmaculado, a los conductores de estos peculiares bólidos que, a base de empujones, van cogiendo velocidad por las empinadas calles que descienden de nuevo hasta Funchal.

Comer lapas grelhadas y espetadas

La gastronomía en Madeira ocupa un lugar capital. Bien es cierto que no nos sedujo tanto como la de Portugal continental o la de Azores. Además, los restaurantes suelen tener unos precios más elevados. Pero eso no quiere decir que haya que desechar algunos de sus platos más emblemáticos. Uno de ellos son las lapas grelhadas. Estos moluscos no son tan sabrosos como las almejas, pero son más carnosos y tienen su punto. Se suelen servir solas en una sartén que se coloca fuego o acompañando a un filete de pez espada, otro de los imprescindibles de la gastronomía madeirense. En muchos casos también se presenta junto a un plátano asado, una de las guarniciones favoritas para las recetas de pescado que se cocinan en la isla.

Lapas Una semana en Madeira
Lapas
Comiendo una espetada en el centro de Funchal
Comiendo una espetada en el centro de Funchal

Otro plato estrella es la espetada, un gran pincho moruno puede contener carne de vacuno o ser mixta y mezclarse con gambones y chipirones, por ejemplo. Se sirve colgado de una percha con un plato abajo para ir sacando los pedazos de carne. No se trata de algo exclusivo de Madeira, ya que en otros lugares de Portugal, como en Coimbra, hemos comido deliciosas espetadas o espetos.

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Saborear el aroma pesquero en Camara de Lobos

El sabor marítimo y al aroma pesquero de Madeira se aprecia perfectamente en Camara de Lobos. Se trata de una de las poblaciones más antiguas de toda la isla. La presencia de lobos marinos en su bahía (hoy prácticamente desaparecidos) explica el nombre de una localidad donde merece la pena perderse por sus calles con casas bajas donde la vida fluye y las partidas de naipes toman los parques y otorgan un carácter más pintoresco a la visita.

Vista de la bahía de Camara de Lobos que hacer en Madeira
Vista de la bahía de Camara de Lobos
Partida de cartas en Camara de Lobos
Partida de cartas en Camara de Lobos

La imagen más representativa de Camara de Lobos es la de su pequeña bahía. En una playa de cantos rodados se amontonan las coloridas embarcaciones de los pescadores que siguen saliendo al Atlántico en busca de las piezas que más tarde se servirán en algunos de sus restaurantes. Desde Camara de Lobos podremos intuir también la imponente silueta del cabo Girao, nuestra siguiente parada dentro de las cosas que hacer en Madeira.

Combatir el vértigo en cabo Girao

Si el acantilado más grande de Europa (589 metros) ya provoca vértigo por sí mismo, imaginaros si de esta mole sale un mirador que se asoma al vacío con un suelo de cristal transparente. Cabo Girao es una de las visitas imprescindibles en Madeira. Las panorámicas que ofrece de la costa Atlántica y de las localidades de Camara de Lobos y Funchal son impresionantes. Y mucho más gracias al mirador que se ha construido y que permite asomarse aún más a la vertiginosa caída del acantilado. Y todo ello con un suelo de cristal que te da la sensación de estar flotando. Un consejo es acudir a primera hora de la mañana ya que es uno de los lugares más visitados de Madeira y en determinados momentos el acceso con los vehículos se puede convertir en un tanto caótico.

Vista desde cabo Girao que hacer en Madeira
Vista desde cabo Girao
Mirador con suelo de cristal de cabo Girao donde se indica que estás a 580 metros de altura
Mirador con suelo de cristal de cabo Girao donde se indica que estás a 580 metros de altura

Mirar al infinito en la punta de San Lorenzo

El paisaje verde y vital de Madeira se transforma en árido y casi desértico en la punta de San Lorenzo. Esta especie de apéndice que se estira al noroeste de la isla transporta al visitante a otro planeta. Se trata de una reserva natural donde la piedra volcánica aflora sin maquillajes de ningún tipo. Despojada de cualquier vestidura, nos regala un paisaje de colores ocres, marrones y amarillos.

Punta de San Lorenzo
Punta de San Lorenzo
Vista de la punta de San Lorenzo que hacer en Madeira
Vista de la punta de San Lorenzo

Existe un sendero que parte desde el aparcamiento hasta el que podemos acceder en coche y llega casi hasta el final de la punta. Es un final entre comillas, ya que la tierra se sigue extendiendo, pero en forma de dos islotes que están separados por dos pequeños canales. En este lugar es posible ver en días claros la isla de Porto Santo y las islas Desertas. Es una zona frecuentada también por la foca monja, una especie en peligro de extinción para la cual existe un plan de especial protección. Junta a la punta de San Lorenzo se encuentra la playa de arena negra de Prainha y la localidad de Caniçal.

Otras cosas que hacer en Madeira

Durante nuestro viaje a Madeira en una semana hubo tiempo para más. Entre otras cosas para hacer submarinismo y descubrir un fondo marino de una riqueza singular. En la escuela de buceo del hotel Pestana Palms de Funchal y con una instructora española pasamos una jornada fantástica sin necesidad de adentrarnos demasiado en el océano y prácticamente a pie de costa.

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Playa de Machico Una semana en Madeira
Playa de Machico

Otras cosas que hacer en Madeira que recomendamos es pasarse por la localidad de Machico que posee un cuidado casco histórico y una coqueta playa artificial. Una de nuestras asignaturas pendientes fue subir el imponente pico Arieiro (1.818 metros) ya que la celebración del rally de Madeira nos lo impidió. Por último tenemos que destacar una visita que también nos quedó pendiente con todo el dolor de nuestro corazón. Se trata de la Faja dos Padres, una larga, pero estrecha, playa de arena y cantos rodados al pie de un gran acantilado donde en su día los jesuitas cultivaron vides.

¿Dónde alojarse en Madeira?

Con alma volcánica y cada vez más atractiva para el turismo, la isla de Madeira requiere al menos una semana para recorrerla casi al completo. Para ello lo mejor es alquiler un coche y dejarse llevar por sus serpenteantes carreteras que salvan una orografía muy peculiar forjada a golpe de lava y agua. Durante nuestro viaje nos alojamos en el hotel Four Views Monumental Lido, ubicado junto a la costa y muy cerca del centro de Funchal. Es un alojamiento moderno, con amplia piscina y con aparcamiento subterráneo para dejar el vehículo de alquiler. En esta página puedes reservar otros hoteles para programar tu viaje a Madeira y de esta forma ayudas al blog sin que suponga para ti un coste adicional.

Pablo Montes y Estefanía Casillas
Pablo Montes y Estefanía Casillas
Periodista e Ingeniera Agrícola. Viajeros

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Comentarios

6 COMENTARIOS

  1. Hola Pablo, una vez mas nos vamos a Portugal y esta vez a Madeira. Como siempre antes de iniciar el viaje leemos con interés tus blogs, que siempre son super útiles. Nos vamos a alojar en el hotel Roca Mar (Canico) y volamos con Air Nostrum al tiempo que alquilamos un coche. Vamos a estar una semana y a pesar de todo lo que publicas en el blog ¿hay algo más que puedas aconsejarme? ¿algo que no pueda dejar de hacer? Muchísimas gracias

    Un saludo

    Urbano Martinez

    • Hola Urbano, gracias de nuevo por visitar el blog y nos alegra enormemente que nuestros consejos te sean de utilidad nuevamente. Precisamente el pasado puente de diciembre volvimos a Madeira casi diez años después. Además de todo lo que contamos en este post, te recomendamos algunas cosas que vimos en este segundo viaje y que merece la pena incluir. Una de ellas es el mirador de Eira do Serrado y la localidad de Curral das Freiras que es la que se ve al fondo. Una maravilla de mirador, de los más bonitos de toda la isla. Si os gusta el senderismo, es muy recomendable realizar la ruta del pico Arieiro al pico Ruivo. En nuestro primer viaje no la pudimos hacer porque había un rally en la zona, y se nos quedó esa espina clavada. Esta fue una de las razones para regresar. Sin duda una de las rutas más bellas que hemos hecho en nuestra vida. También hicimos la ruta que recorre toda la punta de San Lorenzo y la de la levada do Caldeirão Verde, también muy atractiva. A mayores también tomamos el funicular de Fajã dos Padres, que aunque un poco caro, es un espectáculo bajar. Esas cosas son las que hicimos a mayores de todo lo que mostramos en este post. Esperamos que disfrutéis mucho del viaje a Madeira. Un saludo.

  2. Muchísimas gracias por tus informaciones, son siempre útiles. Siguiendo vuestros consejos tenemos pensado ir un día a la isla de Porto Santo, y tengo la duda de si ir con el coche de alquiler o bien una vez en la isla alquilar un coche o desplazarme en autobús. ¿Cómo lo solucionasteis vosotros?

    • Hola Urbano, disculpa por la tardanza en contestar. Nosotros fuimos solo un día a Porto Santo, por lo que nos desplazamos caminando desde el puerto hasta el centro de la localidad y luego a la playa. Las distancias entre esos puntos son muy cortas. Si queréis visitar más zonas de la isla sí os recomendamos alquilar un coche. Por eso no es mala idea pasar una noche allí, por ejemplo. Un saludo y disfrutar mucho del viaje.

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